El Kia Spectra es un sedán de precio intermedio que se vende en USA, uno de los modelos recientemente descubierto por los conductores de dicho país y que garantiza consumos realmente bajos de gasolina.

Sin embargo, parece ser también uno de los preferidos por los tribunales que han fallado dos veces en contra de la filial norteamericana de Kia Motors. La última sentencia los condena a pagar 6 millones de dólares de indemnización repartidos entre 8.039 propietarios del Kia Sephia, predecesor del Spectra.

El motivo ha sido el desgaste anormal de los frenos que no duran más que 16.000 km recorridos. Como en Estados Unidos cualquier motivo es bueno para demandar al prójimo, no se ha dicho si los 8 mil y pico de usuarios afectados conducían con un pie en el freno constantemente (imagino que la mayoría de esos coches son automáticos). Y encima, era un modelo ya discontinuado en 2001.