Ford anunció que llevará a cabo una suspensión temporal de producción en su planta de Wayne, comenzando el próximo mes de junio. La citada fábrica se encarga de la fabricación de dos modelos particularmente anacrónicos como son los gigantescos SUV Expedition y Lincoln Navigator.

Se espera así, equilibrar la balanza que pesa sobre los modelos de mayor consumo de gasolina y no dejar el inventario repleto de modelos que no se venden.

Por otro lado y después de 31 años de ser el vehículo más vendido del peculiar mercado estadounidense, la popular pick-up F-150 está a punto de ser destronada por el Toyota Camry, un vehículo totalmente diferente pero que cada vez vende más. Un cambio radical en las costumbres automotrices estadounidenses -sumado a la falta de planeación del mercado-, dejan a los tres gigantes yankees entre la espada y la pared.