Según la organización Streets are for People (las calles son de la gente) el automóvil es el culpable de todos los males que aquejan a nuestro tan maltratado planeta, declaración muy lejana de la realidad, pero que todavía sigue como idea fija en las mentes de algunas personas.

El grupo mencionado tiene la descabellada idea de elevar el 22 de abril, una petición al gobierno canadiense que prohíba la producción de coches y las publicidades de los mismos. Pretenden también que los fondos usados para subsidios de las marcas de automóviles, sean usados para fomentar el uso de bicicletas y transportes no contaminantes.

Para ello, han puesto en exhibición un coche -que parece ser aproximadamente un Chevrolet Corsica- el cual han pintado de blanco y lo han preparado para que cada uno escribiera sus ideas ecologistas y en donde ni las llantas se salvaron.

No estoy en contra de las bicicletas, ni de las ideas progresistas, pero si en el mundo todavía existen utopías, pues ésta es una de ellas que pretende llevarnos hacia atrás en el tiempo, al siglo XIX Horseless Age, con carros tirados por caballos.

Menos mal que todavía no se meten con la contaminación de aviones -que ya dan sus primeros pasos con combustibles híbridos- o trenes diesel. Y tal parece que todavía nadie les ha dicho que existe el motor de hidrógeno o el motor eléctrico