La policía metropolitana de Tokio ha comenzado una campaña tendiente a que los conductores mayores entreguen voluntariamente su licencia de conducir, supuestamente por ser peligrosos para la circulación.

Según estadísticas, en Japón han aumentado 35% los accidentes protagonizados por los conductores que sobrepasan los 70 años. La gente mayor ocupa un gran porcentaje de la población japonesa, uno de los países con mayor promedio de edad del mundo.

La medida no es obligatoria aún, pero se ofrecen promociones especiales, descuentos y regalos para aquellos conductores que se jubilen del arte de conducir y que decidan colgar las llaves del coche para siempre.