Frase lapidaria pronunciada por uno de los más grandes en la historia de la Fórmula 1. Emerson Fittipaldi, en una entrevista concedida este fin de semana en Montjuich para el diario Marca.
Breves
En España sufrimos la invasión de los radares traicioneros. En Italia han descubierto una especie igual de dañina. A ver cuanto tarda en llegar a la península ibérica, pues todos coinciden en que nuestro “clima” les es muy propicio para proliferar.





