No hace muchos días hablamos de la inminente marcha de Ford de Australia (se hará efectiva en el año 2016) debido al alto coste que le supone a la firma norteamericana producir sus modelos en suelo australiano. Pues bien, a la marca del óvalo azul le podría seguir la nipona Toyota. Mucho se ha especulado sobre el futuro a corto plazo del fabricante japonés.

Fábrica de Toyota en Altona (Australia)

Por lo visto, el gobierno australiano se habría puesto en contacto con los fabricantes extranjeros más importantes que hay actualmente en Australia para evitar una ‘sangría’ de su sector y que pierdan casi toda la producción existente a día de hoy. Aunque se trata de información no confirmada, el gobierno estaría teniendo diversas conversaciones con Toyota de este ámbito.

De ser cierto, el gobierno australiano podría garantizar a Toyota una inversión cercana a los 1.000 millones de dólares para asegurar la producción local de algunos de sus modelos para Australia. Dicho acuerdo estaría vigente como mínimo durante la próxima década y de esta manera, el gobierno local ganaría en mucho tiempo para reestructurar el sector automotriz local y hacerlo más atractivo para que los fabricantes extranjeros se dedican a producir allí sus distintos modelos.

Según los últimos rumores, el fabricante japonés estaría a punto de cerrar un acuerdo con el gobierno australiano para producir allí el nuevo RAV4. A día de hoy, Toyota cuenta con dos fábricas en Australia. Una en Altona en donde ensambla sus modelos y otra en Vitoria, en donde fabrica algunos motores.

Recordemos que el principal problema que tienen las marcas extranjeras en Australia es que a día de hoy no sale rentable producir de forma local sus modelos. Debido al coste de la mano de obra y demás impuestos, es más barato exportar desde Japón (por poner el ejemplo de Toyota) sus modelos. Esta ha sido la razón por la que Ford finalmente se ha decidido a abandonar el mercado australiano.