No hace mucho hablábamos del próspero futuro de Tesla. Una empresa americana que lleva ya muchos años invirtiendo en I+D desarrollando sus propias baterías y sistemas eléctricos que han posibilitado que modelos como el Tesla Model S haya visto la luz y sea una de las berlinas actuales más relevantes del mercado. Pero ¿porque Tesla está teniendo tanto éxito? Quizás no sólo se deban a las baterías, pero está claro que son una de las claves.

Tesla Model S Pack Baterías

Es cierto que Tesla se lo está montando muy bien. Al actual Tesla Model S, hay que recordar que el Tesla Supercharger es una infraestructura muy interesante y bien pensaba para que los clientes puedan comprar un modelo sin ningún tipo de preocupación. Por si esto fuese poco, Tesla va a demostrar al mundo cómo poder recargar un coche eléctrico en tan solo 5 minutos. Está claro que todo esto tiene que ver con las baterías en mayor o menor medida, por lo que es interesante adentrarnos en el mundo de las baterías del Tesla Model S, quizás la pieza más interesante y clave de todo su desarrollo. Es cierto que ninguna empresa hablaría de lo que cuestan sus baterías ni del rendimiento de las mismas, algo que el propio Elon Musk reconoció recientemente:

No tengo interés en un debate a considerar sobre un punto tan obvio poco éste, relacionado con la dramática reducción de costes de las baterías. Claramente no entenderías el negocio.

Está claro que cada compañía maneja sus márgenes de beneficios de la mejor manera posible, y quizás en el mundo de los coches eléctricos aún es más clave. Es como si preguntásemos a cualquier marca de automóvil cuanto cuesta exactamente un motor. Por otro lado las especulaciones insinúan que el Tesla Model S utiliza un sistemas de baterías que costarían unos 400 $ por cada kWh por lo que de esta forma entre el modelo de 60 kWh y el de 85 kWh habría una diferencia de dinero teórica de unos 10.000 $ entre ambos modelos. Sin embargo, esto podría no ser así, ya que actualmente el Tesla Model S lleva unas baterías de iones de litio con celdas del tipo "18650", y dicha empresa que las fabrica podría haber suministrado cada kWh por unos 350 $, por lo que el margen que maneja Tesla es mayor. Pero ¿sólo hablamos del dinero, o hay más factores que influyen? En el caso del Tesla Model S, hay que decir que este coche eléctrico utiliza unas baterías que están formadas por cientos de estas celdas, tal y como ocurre en el caso de ordenadores portátiles, por ejemplo.

A diferencia de este tipo de baterías, en la industria automotriz raramente se ven este tipo de celdas, pero no en el mundo de los electrodomésticos. Al ser este tipo de batería fabricadas en serie para múltiples gadgets, la competencia entre cada fabricante es feroz y por lo tanto, los precios cada día serán menores. Lo bueno de todo ello es que el rendimiento de estas baterías es tan bueno o mejor que la del resto de coches eléctricos, pero quizás mas eficientes. Por si todo esto fuese poco, para el Tesla Model S este tipo de celdas fueron rediseñadas para ser menos complejas y también más baratas de producir, ya que eliminaron parte del mecanismo que tiene cada celda para evitar malos funcionamientos. Y es que en el caso de los ordenadores portátiles, cada celda debe contar con un mecanismo de seguridad anti fuego, quizás por las altas temperaturas a las que están sometidas.

Hay que recordar que en este caso, para el Tesla Model S que cada celda lleve este mecanismo sería un desperdicio, ya que se controla no individualmente, sino de forma general al haber cientos de celdas. Lo que está claro es que ahora si que puedo llegar a ver cómo Tesla podrá producir un coche eléctrico compacto para el publico general por unos 30.000 o 40.000 $. Y si es así, apuesto a que habrá muchos compradores ávidos de este muevo modelo desarrollado por Tesla.