Los SUV compactos son un segmento que ha cobrado mucha fuerza en el mercado europeo y asiático, gracias a los altos precios de los combustibles y a la necesidad de contar con vehículos más urbanos y más apropiados para cualquier uso. Sin embargo, en EEUU las cosas suelen ser diferentes. El SUV está viviendo un recambio generacional pero además una especie de resurgimiento, algo que no ha pasado inadvertido para las marcas americanas, quienes siguen confiando en dichos vehículos. Los SUV en EEUU siguen vivos y para muestra la agresiva política que Ford tiene planeada para ellos.

Los SUV en EEUU no están muertos

Tenemos en claro que el mercado norteamericano a veces va por diferente rumbo que el europeo y hasta en sentido contrario a otros mercados. Sin embargo, la economía norteamericana ha vivido una recuperación en los últimos meses y los precios de la gasolina se han estabilizado. Los SUV en EEUU han cobrado fuerza y vuelven por sus fueros, por lo que a Ford no le queda otra opción que negar la muerte anticipada de los SUV y colocar al Ford EcoSport como un modelo que podría agregarse pronto a su lista de vehículos en la tierra del tío Sam, luego de que hace pocos días anunciaron que no lo venderían en EEUU.

Los SUV en EEUU no están muertos

Actualmente el Ford EcoSport es fabricado en Brasil, desde donde se exporta a Europa, China y la India. Dado que los Ford Explorer y Escape (prácticamente el Ford Kuga) acaparan hasta el 50% de sus vehículos vendidos en California (estado que cuenta con la mayor proporción de vehículo híbridos y eléctricos), la decisión del gigante americano pone en la palestra a un modelo que originalmente no iba a ser tan global como parecía, ya que no se planeaba su venta en EEUU. Al mismo tiempo, las ventas de SUV en EEUU han recuperado a otros modelos de la marca que habían iniciado un lento descenso, como el Ford Edge. Incluso Lincoln se agregó a la recuperación con su propio modelo, el MKC.

Los SUV en EEUU no están muertos

El plan a futuro de Ford irá más allá. La marca del óvalo no solamente sacará partido de los SUV en EEUU, sino que lo hará también en el resto del mundo. Para 2017 el Explorer será ofrecido en 27 países, el Edge en 40 mercados y el Escape, que actualmente se vende en 62 países, posiblemente incorporará al gigante chino.

Si alguien había anunciado la muerte prematura de los SUV, parece que Ford tiene una opinión diferente. Con tantos modelos que han pasado a ser globales en este segmento, esta ofensiva sin duda tendrá respuesta de la competencia que buscará también extender sus horizontes.