Si has querido comprar auto recientemente, algunos de los precios de autos usados puestos a la venta se llevan el premio Guinness de los Récords. Pero no porque se vendan mucho, ni porque sean muy baratos, sino todo lo contrario. A precios exagerados, algunos dueños de coches de segunda mano creen que el "precio oro" es el mejor y esperan con impaciencia por un posible y arriesgado cliente.

Precios de autos usados que se cotizan más que el oro, un método para no vender

Desde hace algunos días me he dedicado a buscar un buen auto usado. Y es que luego de que no he tenido vehículo para movilizarme desde hace un par de meses, te das cuenta de que hoy en día el coche es una necesidad; los tiempos en que se pensaba que un auto era un lujo han pasado, aunque los precios de autos usados con los que me he encontrado, me han llevado a recorrer todas las expresiones posibles: desde escándalo hasta incredulidad, pasando por la carcajada.

¿Qué sucede de este lado del mundo con los precios de autos usados? Que sus dueños le ponen el precio que se les antoja, sin tener en cuenta su verdadero valor en el mercado. He visto autos que por tener "motor chico que gasta poco" cuestan casi lo mismo que un deportivo nuevo, un hecho injustificable y que hace preguntarnos si realmente quieren vender el coche. El resultado es previsible: estos coches permanecen meses y meses a la venta, algo que parece bueno para el vendedor, que quizás no tenga urgencia por vender y busque un "precio razonable" por su preciada máquina.

Precios de autos usados que se cotizan más que el oro, un método para no vender

La realidad es bien distinta. Los precios de autos usados deberían (en teoría) ajustarse a la cotización del coche en el mercado, sin tener en cuenta los accesorios que se han agregado a través del tiempo para mejorarlo, ni tampoco considerar el posible valor sentimental que representa para el vendedor. El vehículo tiene un valor en el mercado y alrededor de ese valor es que debe girar su precio. En el fondo, todo lo demás no tiene importancia alguna para quien compra, a menos que sea algo muy exclusivo o difícil de conseguir.

En la mayoría de los países latinoamericanos, los precios de los autos usados no está regulado, por lo que cada quien se siente con la libertad de pedir lo que se le da la gana a pesar de que sí existen guías orientativas de precios, aunque ni siqiera las guías son obstáculo; están aquellos que son vendedores profesionales, que quieren obtener ganancias a toda costa y aquellos a quienes les duele ver la desvalorización del vehículo en la guía de precios, cuando hace 3 o 4 años lo adquirieron como nuevo al doble de ese valor. Quien compra debe considerar que un usado también tendrá que enfrentar mayores costos de mantenimiento y posibles reparaciones

Por lo pronto, sigo mirando coches. Si tuviera dinero para un auto nuevo no lo pensaría dos veces, pero debo conformarme con el usado que me toque en suerte. A ver si encuentro algo que valga la pena y al vendedor que sí ha tomado conciencia del verdadero valor de lo que está vendiendo. Por lo pronto, si estás con el mismo interrogante aqui tienes unos buenos consejos para comprar un usado que se pueden poner en práctica.