Johan de Nysschen, Jefe de Infiniti, ha comentado algunos de los planes que se ha fijado la marca a corto plazo para poder conseguir sus objetivos de crecimiento e incremento de sus ventas anuales de coches. El fabricante japonés de coches de lujo se ha fijado como objetivo alcanzar las 500.000 ventas anuales de cara al año 2016. Para ello, tendrá que renunciar a algunas cosas.

Infiniti LE Concept 2012

Para poder alcanzar dicho volumen anual de ventas, Infiniti tendrá que centrarse si o si en algunos de los segmentos que más unidades mueven al año. Estamos hablando de los coches compactos o crossovers, por nombrar algunos de ellos. Además, Infiniti también tiene planes de iniciar la producción de algunos de sus modelos en nuevas factorías situadas alrededor del mundo como en Reino Unido o China.

Lamentablemente y como bien he dicho al inicio de este artículo, todo tiene un precio y para que Infiniti pueda crecer tal y como se lo ha propuesto, deberá renunciar (temporalmente) al desarrollo de su propio coche eléctrico. Recordemos que el pasado año la marca ya adelantó un prototipo de coche eléctrico y auguró que veríamos la versión de producción en el 2014. Sin embargo, estos plazos parecen haber cambiado.

Además, el lanzamiento de este coche eléctrico de Infiniti era parte de un plan del Grupo Renault-Nissan y del propio Carlos Ghosn (CEO de Renault) de alcanzar un volumen de 1,5 millones de coches eléctricos vendidos para el año 2016. A día de hoy las cifras se mueven en torno a las 100.000 unidades. Muy lejos de la cifra marcada. De igual manera, por una cosa u otra tendremos que esperar unos años más para ver finalmente un coche eléctrico de Infiniti por nuestras carreteras.

Por cierto, la imagen que acompaña este artículo corresponde al prototipo Infiniti LE Concept presentado en el Salón del Automóvil de Nueva York 2012.