Parece que últimamente las aguas bajan revueltas un tanto para los amantes de los coches eléctricos. Si hace poco repasábamos el efecto medioambiental que podría tener un coche eléctrico dependiendo de ciertas condiciones, ahora vamos a hablar de cómo ciertas baterías de iones de litio, podrían llegar a ser peligrosas según la Environmental Protection Agency (EPA) de Estados Unidos. Y es que más allá de hablar de los procesos de producción de estas baterías de iones de litio, parece que mas factores podrían afectar a nuestra salud.

Baterías de iones de litio

No descubro nada si digo que el futuro de Tesla tiene un componente de prosperidad más que alto, como tampoco descubro nada que el futuro de los coches será la electricidad, o en su defecto, quizás las pilas de combustible. De esta forma los combustibles fósiles tienen sus días contados, y ya hay empresas que siguen desarrollando nuevas baterías de iones de litio con mayor densidad que mejoren la autonomía de estos modelos. Empresas como Tesla incluso desarrollan un ecosistema lo suficientemente atractivo como para, además, poder contentar a todos sus clientes por un desarrollo totalmente libre de polución. Sin embargo, la EPA ya ha destacado que las baterías de iones de litio podrían tener un efecto en la salud humana que hasta ahora no de había vislumbrado. En general, estos efectos adversos sobre los humanos podrían deberse al uso de cátodos en las baterías de níquel y cobalto, lo que definitivamente podrían suponer que personas expuestas a este tipos de metales tengan problemas respiratorios y pulmonares.

Por si esto fuera poco, estas baterías de iones de litio podrían también acelerar el proceso de calentamiento global, sobretodo por el hecho de que su producción es más que complicada, por lo que el proceso de manufacturación no es del todo limpio y saludable. Tal es así que Jay Smith, uno de los analistas de Abt y asociados a la EPA, ha declarado recientemente que:

Mientras que las baterías de iones de litio para los coches eléctricos serán definitivamente la dirección correcta en el desarrollo de coches eléctricos para imponerse en su lucha con los tradicionales coche de combustión interna, algunos de los materiales y métodos empleados en su construcción distan de ser los más eficaces.

Es por ello que el propio Smith ha declarado que además de favorecer al calentamiento global, estos productos ecológicos compuestos por cobalto y níquel pueden causar lesiones incluso hasta neurológicas a todas aquellas personas que estén expuestas, gracias a un estudio que la EPA y el propio Smith han realizado recientemente. Otro de los hechos también más preocupantes, no tienen tanto que ver con las baterías de iones de litio, sino también con la energía que demandan estas baterías para su correcto uso. Un hecho que Shanika Amarakoon, una de las colaboradoras de Smith en Abt, también tuvo tiempo que reflexionar:

Estos impactos también se están produciendo en la red eléctrica local. Si estas baterías de iones de litio están siendo usadas para ser recargadas por estas redes eléctricas que generan electricidad por medio de plantas de carbón, la solución no es nada eficiente. Sin embargo si la electricidad proviene de sitios como Nueva Inglaterra o California, las redes eléctricas confían más en energías renovables, emitiendo menos gases de efecto invernadero o tóxicos.

Por otro lado, tanto la EPA como Abt esperan que las nuevas tecnologías suplanten finalmente a las baterías de iones de litio, ya que la nano-tecnología será más eficiente y libre de agentes agresores. Pero para ello, parece que aún quedarán unos años. Sigo pensando que a pesar de esta noticia, el futuro de los coches eléctricos seguirá siendo el más eficiente junto con las pilas de combustibles.