Hace unos días atrás mi compañero Jorge, escribió una entrada sobre la muerte de los concesionarios ante el embate de las operaciones de compra de coches por Internet que pone en duda el futuro de las ventas en concesionarios. Sin embargo yo no estoy tan convencido y tengo una opinión opuesta. La muerte de los concesionarios no es algo tan cercano, sino que todavía tienen unos cuantos años de vida por delante.

Venta en concesionarios vs venta en Internet

Cuando compramos algo por Internet, generalmente no necesitamos ver lo que estamos comprando porque ya lo imaginamos, tenemos una imagen del producto en la cabeza y en la mayoría de los casos es algo que no necesita de la percepción visual para convencernos de comprar. Como ejemplo podemos poner la compra de algún artículo pequeño, nuevo o usado, sin tanto valor monetario. ¿Pero qué ocurre cuando se trata de un coche? Que como buenos aficionados a él no podemos usar solo un sentido, sino que tenemos que poner en acción los cinco sentidos. Para ello, nada mejor que ir en persona a los concesionarios.

De manera que la compra de un coche no se limita solo a ver fotos del vehículo en Internet o en alguna revista, saber el precio, las condiciones de compra o conocer de memoria las especificaciones técnicas. Comprar un coche es algo más que hacer un pedido y discutir las condiciones de compra con el vendedor. Siempre ha existido todo un "protocolo" que se debe cumplir para que estemos plenamente conformes y convencidos de que hemos hecho la compra correcta.

Las ventas de coches en concesionarios, amenazadas

Para comprar un coche debemos verlo, tocarlo y hasta olerlo. Debemos observarlo desde todos los ángulos, sentarnos en él, ver la calidad de los interiores, la calidad y accionamiento de los mandos, empuñar el volante y hasta imaginarnos que circulamos en él. Ver el motor, revisar las cifras de potencia y de consumo y si es posible hacer una prueba de manejo. Debemos asegurarnos de conectar con el coche, de que precisamente es el modelo indicado que compraremos y de que sea toda una experiencia sensorial.

No podremos vivir toda esa experiencia sensorial a través de una pantalla o de una tableta, ni de las redes sociales. Así como no compras una casa por Internet porque es una fuerte inversión y porque no lo harías a ciegas, tampoco comprarás un coche, si es que sientes algún tipo de empatía con el mundo del motor. Eso sí, si consideras que un auto es un mueble más en la casa y que solo te sirve para ir de un punto A a un punto B, el Internet es tu mejor lugar para comprarlo.

En suma, somos muchos los que queremos que los concesionarios sigan allí como fiel reflejo de que la compra de un coche no solamente es sacar la billetera o la chequera o elegir opciones a través de una pantalla. Es algo mucho más elaborado, es casi un ritual que no debería perderse.