Ayer pudimos acudir al Circuito de Albacete para conocer en primera persona las nuevas armas deportivas de Ford, el Fiesta ST y el Focus ST, dos modelos que se coronan como lo más radical que tiene Ford en su catálogo, aunque a finales del próximo año llegará algo sacado del otro lado del Atlántico. Sea como fuere, nosotros quisimos, sobre todo, probar el Ford Fiesta ST, un pequeño gran GTI con el que se puede ir rápido, divertirse y encima, tener un coche útil para el día a día.

Fiesta ST

El fabricante nos emplazó en el Circuito de Albacete para conocer de primera mano el nuevo Ford Fiesta ST, y es que el Focus ST ya es un gran conocido que lleva en el mercado desde mediados del año pasado, así que era la oportunidad perfecta para ver que pueden ofrecernos los 182 CV del Ford Fiesta ST. ¿Te subes conmigo?

Lo primero, saber que vamos a tener bajo nuestro pie

Fiesta ST

Como es habitual, asistimos al clásico briefing donde nos hablaron del Fiesta ST, las novedades, los cambios con respecto a anteriores generaciones y un breve repaso, tanto a la historia de los modelos deportivos de Ford, como un avance de lo que haríamos en un escenario como el Circuito de Albacete.

Remontémonos al año 1901 para conocer el inicio de las aspiraciones a crear modelos deportivos por parte de Ford. En este año, Henry Ford ganaba una carrera en Michigan y se convertía en el inicio de la apuesta por la competición de Ford. Desde sus inicios siempre ha estado presente el espíritu deportivo, el de la competición.

En 1980 se comercializa el Fiesta SuperSport, el precursor del mítico XR2, que tan buenas ventas cosechó. El SuperSport, además, se fabricaba en la planta de Valencia y supuso el inicio de las variantes deportivas ancladas bajo la carrocería de un Fiesta. Nosotros pudimos tener una breve toma de contacto con el Ford Fiesta y ya nos demostró que es un vehículo muy capaz.

Fiesta ST

Según nos contaron los responsables, el Fiesta ST 2013 mejora todos los aspectos del ST de 2005. Es más rápido, un 20% mas potente, consume menos gasolina, es mucho más ágil y más fuerte. Además, el Fiesta ST de 2013 está pensado para ofrecer al conductor dos comportamientos, uno suave y agradable para el día a día, y otro atrevido y deportivo en una conducción más radical.

Bajo su motor encontramos un 1.6 Ecoboost con 182 caballos de potencia y un par de 240 Nm que se pueden incrementar hasta los 290 Nm durante 20 segundos gracias al overboost. La velocidad máxima del Fiesta ST es 220 km/h, y su capacidad de aceleración de parado hasta los 100 km/h es de 6,9 segundos. En el apartado dinámico, el Fiesta ST estrena unas suspensiones de nueva factura que rebajan la altura del conjunto en 15 milímetros y una barra estabilizadora realizada a medida. En materia de consumo, el pequeño ST se conforma con una media de 5,9 litros a los 100, habrá que comprobarlo en una prueba algo más específica, pero suena demasiado optimista. Lo que si que es cierto es que probablemente tengo el menor consumo de sus rivales.

Fiesta ST

Pero el Fiesta ST es exclusivo y es que por un lado, no se puede instalar el kit aerodinámico en otros Fiesta ya que los añadidos son exclusivos y no son compatibles. Se elimina de un plumazo el ver por la carretera Fiesta ST de palo. Además, tan sólo se podrá escoger con una carrocería, tres puertas, un motor, un acabado, ST, cinco colores (tres de ellos exclusivos para el ST Molten Orange, Rojo Race y Azul Racing) y dos tapicerías (ambas con el acabado en cuero-tela, pero el color de éste último puede ser en Naranja o Gris).

En materia de equipamiento, el Fiesta ST incluye, como elementos diferenciadores:

  • Asientos Recaro
  • SYNC
  • ECO Mode
  • My Key
  • HELP SOS, que realiza una llamada de emergencia si saltan los airbags o hay un fallo en la bomba de combustible
  • Pedales en aluminio
  • Volante y pomo ST
  • Radio Sony CD/MP3 con pantalla de 4,2”
  • Retrovisores exteriores eléctricos
  • Luz diurna LED
  • Llantas de aleación 7.5 x 17 (205/40) de 5 brazos

Fiesta ST

Como añadido, y a modo de promoción de lanzamiento, aunque en la marca aseguran que no tiene, de momento, un límite de tiempo, se regalará un equipamiento valorado en 420 euros que consiste en el Ford Key Free y los cristales tintados traseros. Con todo esto, el precio del Ford Fiesta ST es de 21.750 euros, un precio tan competitivo como interesante ya que tan sólo el Abarth 500, el Opel Corsa OPC o el nuevo Peugeot 208 GTI, pueden competir con él.

Y terminado el repaso, nos subimos al volante del Fiesta ST para ponerlo a prueba.

Primera prueba, ¿cómo reacciona el Fiesta St ante una superficie tremendamente resbaladiza?

Fiesta ST

Para esta primera toma de contacto, los responsables quisieron que pusiéramos a prueba los sistemas de ayuda a la conducción del Fiesta ST, y para ello que mejor manera que trasladandonos a la pista de pruebas anexa, que tiene un firme muy resbaladizo y que unido a la presencia del agua, convirtieron la pista en un simulador de nieve dura. Me explico, al ser tan resbaladizo el firme y junto con el agua, la reacción del coche será similar a la que tendríamos si condujéramos por una carretera llena de nieve dura. Es por eso que no era necesario superar los 30 km/h para experimentar unas buenas derrapadas.

Realizamos cuatro pasadas, en la primera teníamos todos los controles activados, y a una velocidad de unos 35 km/h el coche seguía, más o menos, la trayectoria. Se deslizaba hacia el exterior de la curva, pero el control de tracción y el de estabilidad nos permitieron pasar sin apuros la prueba. Y es que ya nos dijeron los responsables, que en materia de tecnología enfocada a la conducción, el trabajo ha sido soberbio.

En la segunda pasada activamos el modo deportivo. Con él, conseguimos que el coche se deslice un poco, pero sin perder el control. La gestión electrónica entra algo más tarde y nos permite jugar un poco más con el coche, eso si, siempre con la máxima seguridad. Lo que han querido hacer en Ford con este modo es permitir a los clientes realizar una conducción deportiva muy divertida sin penalizar la seguridad. Este modo se activa presionando una vez el botón de ESC Off, volviéndolo a activar, y manteniéndolo presionado una tercera vez hasta que el sistema nos avise que ya está todo desconectado. En ningún momento se desactiva el ABS ni el eTVC, tan sólo el control de tracción y el de estabilidad.

Fiesta ST

Tanto la tercera como la cuarta pasada las realicé con todos los controles desactivados, en la tercera era obligatorio, pero la cuarta era a elección, y quise volver a probar como trazaba el Fiesta ST esta curva sin ningún tipo de ayuda. Bien, el coche se va, desliza, pero gracias a un excelente chasis, se puede volver a meter en la trazada y superar la curva. A la salida de la curva la organización nos tenía preparada una zona de aceleración, también sobre mojado, en el que pudimos comprobar como, si no tenemos los controles activados y aceleramos a fondo, el coche nos ofrecerá una bonita patinada.

Al terminar esta primera prueba ya pude notar como estaba ante un pequeño gran GTI y que el Ford Fiesta ST ha cambiado, y mejorado, con respecto al anterior ST. Estoy convencido que no ha sido un trabajo sencillo, pero no me imagino a muchos vehículos superando esta curva con la tranquilidad con la que se podía trazar gracias al Fiesta ST.

Segunda prueba, una prueba de aceleración sobre mojado

Fiesta ST

La organización quiso que comprobásemos la capacidad de tracción sobre mojado del nuevo Ford Fiesta ST sobre un carril completamente mojado e igual de resbaladizo que el tramo anterior. Teníamos que colocarnos, totalmente parados, para realizar otra vez cuatro pasadas. Al final del tramo, de unos 20 metros, se situaron unas células que medirían nuestra velocidad máxima.

Con todos los controles activados, la tracción es buena, y el Fiesta ST es capaz de realizar una salida casi perfecta, pero el embrague de la unidad que me tocó, algo quemadillo, y el asfalto tan resbaladizo hacía que, incluso en segunda velocidad, el coche perdiera algo de tracción. Pese a tener los controles activados, hay que saber dosificar el gas, el ST tiene mucha fuerza, 290 Nm gracias al Overboost durante 20 segundos, y hace que las ruedas patinen en exceso.

Sin controles, tanto en las siguientes tres pasadas, el Fiesta St se comportó mucho mejor, quizá sea porque ya había cogido mucha mas soltura, pero las pérdidas de tracción fueron bastante menores y pudimos marcar una velocidad de 41 km/h. Uno de los datos mas elevados de toda la prueba.

Tercera prueba, una minicarrera con el Focus ST en un circuito muy pequeño

Fiesta ST

Hay que recordar, que nos desplazamos hasta Albacete para poner a prueba tanto al Fiesta ST como al Focus ST, y para esta última prueba nos obligaron a jugar con el Focus más radical, por el momento. Teníamos que realizar una vuelta a un circuito muy pequeño, muy ratonero y donde el Focus ST es capaz de hacer mejor tiempo que un Porsche 911. Para que os hagáis una idea, una vuelta rápida se realiza en aproximadamente 17-18 segundos.

Recordemos que el Focus ST es algo más potente que el Fiesta ST, 250 caballos, es más pesado y por lo tanto más complicado de llevar. Además, es mas voluminoso y en circuito que parecía pensado para meter a un kart y no un vehículo de estas dimensiones, trazar correctamente era muy importante. Además, el asfalto es tremendamente resbaladizo y cualquier intención de pisar el acelerador a fondo conllevaba perder tracción.

Fiesta ST

Es una prueba atípica, de esas que sirven para jugar con un coche y poder divertirte con los amigos. La capacidad de aceleración es muy elevada gracias a un par de 360 Nm disponible desde las 1.750 vueltas, por lo que salir de una curva sin patinar era complicado. Tan sólo en la recta se podía comprobar la capacidad de aceleración ya que las curvas había que tomarlas con bastante cuidado. Y es que tocar un cono penalizaba con 5 segundos, dos conos lo hacían con 15 segundos y con 3 conos tirados estabas fuera.

Slalom con el Fiesta ST

Fiesta ST

Cambiamos de ubicación para entrar de lleno al circuito para poner a prueba al Fiesta ST en una carrera de slalom para comprobar la tracción y la dirección del pequeñín. Pero sobre todo, el trabajo de las suspensiones, que son firmes, duras, sin concesión a la comodidad, al menos en circuito. Cada pequeña imperfección de la carretera se transmite al interior. Tendremos que realizar, dentro de una semanas, una prueba más en profundidad para comprobar como se desenvuelve en un uso habitual.

Como en todos los slalom, hay que evitar acelerar en pleno cambio de apoyo, soltar el gas, dejar que el coche gire y ser muy directos con la dirección. No hay que dudar, hay que acelerar sólo cuando el volante esté completamente recto, sino, seremos incapaces de realizar la prueba bien.

Fiesta ST

La dirección es de esas que te hace pensar en por qué el resto de coches del mercado no la equipan. Es directa pero suave y transmite muy bien lo que sucede bajo nosotros. Pero esto es así porque no tiene casi nada que ver con la del resto de la gama Fiesta. En el Fiesta ST la relación de desmultiplicación es menor y los brazos de unión de la dirección son más cortos.

Con el Fiesta ST era muy sencillo, un coche pequeño, ágil y muy potente. Parece un juego de niños esta prueba, pero no. Recordemos que, pese a ser muy dócil, si le apretamos, nos responderá de la misma manera, así que es vital ser muy fino con la dirección y con el gas. En los cambios de apoyo es normal ver al Fiesta ST a tres ruedas y es muy dado a levantar la patita.

Prueba dinámica en el trazado permantente

Fiesta ST

Si pensabas que no íbamos a meter al pequeño Ford Fiesta ST en el que debería ser su hábitat, creías mal. La organización nos tenía reservadas unas cuantas vueltas rápidas a este completo trazado. Ahora si, nos pudimos subir al coche para afrontar la conducción del benjamín ST al límite, exprimiendo todo lo que nos ofrece su propulsor Ecoboost.

Lo primero que sucede cuando te sientas, y es algo que no he comentado antes, es la postura de conducción, baja, muy baja, y los excelentes asientos firmados por Recaro. De esos semibaquets que te oprimen un poco el cuerpo para evitar que te muevas gracias a unas orejas muy pronunciadas y a un mullido más que duro del asiento. Estamos ante unos asientos deportivos pero tremendamente cómodos.

Como todos los Ford ST la caja de cambios tiene un recorrido corto, directo y bastante preciso y los pedales están situados de forma que permiten realizar el punta-tacón perfectamente. A esto ayuda una dirección bastante precisa que obliga a las ruedas a realizar lo que queremos. Trasmite mucho y se siente lo que sucede bajo nuestros pies. Activamos el modo deportivo, y nos lanzamos.

Fiesta ST

Con el Fiesta ST estamos ante un producto que nos permite divertirnos en cada curva y para ello, el trazado de Albacete es ideal. En la recta principal no superamos los 185 km/h, tengo que recordarte que vamos en grupos de cinco coches relativamente juntos y no es necesario causar un accidente, pero este coche más que velocidad máxima lo que te permitirá es divertirte. Y eso se consigue atacando las curvas con decisión.

El eTVC, el diferencial electrónico delantero, frena la rueda que menor adherencia tiene para que el paso por curva sea lo más elevado posible. El objetivo de Ford al incluir de serie el control de tracción, el de estabilidad con tres modos de funcionamiento y el eTVC es ayudar sin quitar diversión ni seguridad y que nos harán ser más efectivos y rápidos.

Se puede entrar suave, colocar el coche y salir rápido. Se puede ser muy efectivo y fino para conseguir bajar alguna décima. El Fiesta ST responde perfectamente a las órdenes del conductor y pese a tener un culo inquieto, con el que se puede jugar mucho soltando un poco el acelerador en pleno apoyo, se puede ir entre líneas y, como digo, ser muy rápido.

Fiesta ST

Te preguntarás que sucede con el sonido, bien, como sabrás, el Fiesta ST incorpora un dispositivo denominado Sound Symposer, que no es más que una caja de resonancia activa. El sonido del motor se transmite, en parte, al habitáculo, y eso permite tener una inmersión más racing sin por ello molestar a los vecinos. El sonido es grave, ronco y un pelín agudo a altas vueltas. Lo necesario para enmarcar una atmósfera interior de lo más deportiva.

Pero tiene su otra cara, y es la de divertirse cruzando un poco el coche, la de haciendo trabajar algo más al conductor. Se puede entrar algo pasado a la curva, colocar el culo y disfrutar de un pequeño, pero bonito, derrapaje. El contenido peso, 1.163 kg, nos permite ser muy rápidos en el paso por curva y además, contar con un motor 1.6 realizado completamente en aluminio, hace del Fiesta ST un coche nada morrón como podíamos suponer al estar ante un tracción delantera.

Quizá, y sólo quizá, el único pero lo tengan los frenos, que si bien tienen un diámetro más que decente, 278 milímetros los delanteros y 253 mm los traseros, en apenas 4 vueltas rápidos nos empezamos a quedar sin frenos pero no llegaron a desfallecer. Desde la marca nos aseguran que son más resistentes a la fatiga que los del anterior Fiesta ST.

Fiesta ST

Llegar a una curva, pisar a fondo los frenos, colocar el coche y acelerar a fondo para salir de la curva se convierte en un puro juego para niños mayores que busquen divertirse al volante con un pequeño bichejo como es el caso del Fiesta ST. Es fácil hacerlo, es divertido, pero a la vez es exigente. Cada periodista que acudimos a la presentación pudimos dar unas 4 vueltas al trazado y tengo que reconocer que no se me fue la sonrisa ni ocupando el asiento del copiloto durante los cuatro giros de mi compañero. Como digo, es divertido, tremendamente divertido el nuevo Fiesta ST.