Durante la pasada semana pude probar el nuevo Mazda 6, el segundo modelo de la marca en estrenar el paquete global de tecnología Skyactiv y que se caracteriza por un diseño exterior que sorprende a todo el mundo y por un confort de marcha tan elevado que parece imposible. Además, quise probar cómo ha afectado el paquete Skyactiv en el modelo que probablemente aglutine un mayor número de ventas por su gran oferta económica, 37.630 €, y por una dotación en materia de equipamiento que no está disponible en casi ningún rival, estás ante el Mazda 6 Luxury Skyactiv-D 2.2 con 175 caballos de potencia.

Mazda 6

Mazda inició la comercialización del 6 a principios de este año y lo hizo lanzando a la vez la variante que hoy nos ocupa, la cuatro puertas, y una familiar al mismo precio pero con alguna diferencia que ya analizamos con motivo de su lanzamiento. Además, el Mazda 6 es el segundo modelo, después del renovado CX-5, en emplear la tecnología Skyactiv, un conjunto de soluciones que ayudan a reducir el dato del consumo sin mermar las prestaciones.

Con el Mazda 6 de 2013, el fabricante japonés ha querido sentar un nuevo precedente en la manera de crear berlinas. La estética llama la atención y muy pocos verán al 6 como un vehículo feo, sin carácter, sin sentimiento. La oferta mecánica, si bien algo reducida, es capaz de satisfacer a todos los clientes, aunque aquellos que busquen un motor potente o un acabado racing tendrán que cambiar de marca, Mazda, de momento, no ofrecerá una variante deportiva. Y como colofón, no hay un modelo de la competencia en poder disponer, por el precio del Mazda 6 Luxury, de tantos dispositivos de seguridad, y tan sólo hay un vehículo que tiene un precio menor, el Honda Accord, aunque no se aproxima, ni de lejos, al 6 en el apartado del equipamiento disponible. Pero comencemos analizando su exterior:

La clásica estética de una berlina actualizada con el lenguaje de diseño KODO

Mazda 6

El diseño recuerda forzosamente al Mazda Takeri, toda una garantía de cara a que el Mazda 6 guste a la práctica totalidad de personas. Con esta línea de diseño Kodo no nos pueden defraudar y hay que reconocer que el dinamismo de su silueta, las proporciones y una estampa tan agresiva como elegante hacen del Mazda 6 una berlina para disfrutar mientras se contempla.

Por medidas, 4,86 metros de longitud, 1,84 de anchura y 1,45 de altura, el Mazda 6 se corona como una de las berlinas medias más grandes del mercado. De hecho, y si lo comparamos con el Mazda 6 anterior, éste es más largo y ancho que el anterior 6 aunque ha perdido en capacidad del maletero, 46 litros que se deja en el camino hasta quedarse en 489.

Nuestra unidad, el modelo sedan, tiene un Cx de 0,26, lo que supone un verdadero reto para el segmento. Además, estaba pintada en Soul Red Metallic, por lo que la unión de este color tan especial con las espectaculares llantas del acabado Luxury consiguen que el Mazda 6 entre totalmente por los ojos. No es de esas berlinas que no son muy llamativas, no. El 6 es poderoso y llama tanto la atención como lo haría un pequeño deportivo. Y sigo haciendo mención a este color, que se caracteriza por tener una capa reflectante debajo de la capa de color y de la capa de laca, lo que nos ofrece un brillo muy llamativo y que, en función de como incida la luz, nos dará unos toques más rojos o menos rojos. Curioso, muy curioso.

Mazda 6

Lo importante del nuevo Mazda 6 es que rompe totalmente con el anterior. Si bien era un modelo correcto, no inspiraba pasión fuera de la gama MPS. Con la nueva generación nos sucede todo lo contrario. Estamos ante un vehículo lleno de matices, con un frontal agresivo y que tiene el logo a modo de pegatina, con unos pasos de rueda sobredimensionados para dar la sensación de estar ante un vehículo muy deportivo, y sobre todo, con una zona posterior de las que enamora. A estas alturas comprenderás que, para mi, es una de las berlinas más bonitas que se han fabricado en los últimos años.

Y es que han conseguido mezclar la deportividad de un coupé con las formas señoriales de una berlina del segmento D, gracias, en parte, a una inclinación del pilar posterior, el C, muy radical y que si bien perjudica un poco la altura de las plazas posteriores, no es grave, y el resultado estético es de los que entran por los ojos.

Mazda 6

Las salidas de escape están a la vista, son dos y están cromadas, un acabado que también está presente en la línea que recorre los faros posteriores, el marco de las ventanillas, que tiene unas formas muy aerodinámicas recorriendo parte del pilar C, y por supuesto, la línea que une los faros delanteros con la parrilla. Estos cuatro elementos son los artífices de que el Mazda 6 sea tan deportivo como elegante.

En materia de equipamiento exterior, nuestro Mazda 6 destacaba por las enormes llantas de 19 pulgadas, que si bien son preciosas, tienen algunos defectos que comentaré en la prueba dinámica, además, el cambio de los neumáticos tiene que ser caro, así que te recomiendo que te lo pienses más de dos veces si quieres este tamaño. Además, las luces diurnas de tipo LED, los cristales posteriores tintados en negro y los faros bi-xenon con AFLS convierten al Mazda 6 en una berlina tecnológica y con delicatessens muy apetecibles.

Mazda 6

Como es habitual en este tipo de berlinas de alta gama, hay elementos que se consideran que tienen que ser totalmente de serie, y así sucede en el Mazda 6 con el acabado Luxury, entre los que destacan estos:

  • Sensor de aparcamiento delantero y trasero con cámara de visión posterior
  • Asistente de arranque en pendiente
  • Smart City Brake
  • Asistente de cambio involuntario de carril (RVM)
  • Sistema de control de luces de largo alcance HBC
  • Retrovisores eléctricos, plegables y calefactados
  • Sistema de acceso con mando a distancia

Le he dedicado bastante más de lo que suelo dedicarle a este espacio porque es lo de lo más destacable en el Mazda 6 de 2013. Cada línea, cada terminación tiene un fundamento, y sino, mira como se unen los faros posteriores con el portón y la línea cromada. Parece que ha sido estudiado con tanto detenimiento que impresiona la perfección en sus líneas. Simplemente espectacular.

Un interior sobrio y anticuado que no casa con una berlina como el Mazda 6

Mazda 6

Hace unos meses, cuando te hablé, con motivo de la presentación oficial del Mazda 6, te avisé que el interior es donde menos parecen haber trabajado pero que hasta que no lo pudiéramos probar, no me quería atrever a comentar mucho. Bien, ya lo he probado y me reafirmo en lo que pensé al ver las fotografías, todo lo espectacular que es por fuera, lo pierde cuando te sientas.

Sentarse en el Mazda 6 es trasladarse a un CX5, pero hay que reconocer, a parte del diseño algo anticuado, que el confort y la habitabilidad rallan la perfección. Los asientos, de cuero y en color beige, combinaban a la perfección con el exterior. Además, y tras un pequeño viaje con él, pude comprobar como el trabajo realizado en materia de comodidad es muy alto. La fatiga es muy ligera y gracias a unos apoyos laterales bastante grandes, no tienes la sensación de estar sentado en cualquier asiento. Todos los controles se encuentran a mano y esto si que es algo difícil de conseguir.

Mazda 6

El salpicadero presenta un mullido blando en su parte superior y los plásticos duros, si bien están bastante presentes, no dan esa sensación de estar ante materiales que vayan a caerse en pocos meses. La simbiosis está muy bien conseguida.

Voy a repasar primero aquellos elementos que me parecen totalmente fuera de lugar en un coche que aspira a ser una de las referencias de las berlinas de gama alta. Para comenzar, se hace raro el empleo de un freno de mano manual, y valga la redundancia. Creo que un freno de mano eléctrico hubiera sido muy interesante para eliminar este elemento, que afea un poco más este espacio. El mando de control del navegador parece sacado de un Renault Megane, algo normal teniendo en cuenta que el sistema de GPS en ambos vehículos lo firma TomTom, y entiendo que necesitan emplear su propio mando control. Eso si, no es ni bonito ni amigable en el uso.

Mazda 6

El siguiente elemento que podría ser prescindible es el reloj digital y los botones que lo controlan. Era un elemento de lujo en los años 80, pero estamos en el año 2013 y creo que no es necesario. Vuelvo a lo de antes, afea un interior que de por si no destaca lo mismo que el exterior.

Estos son los tres elementos que llaman la atención en el interior del nuevo Mazda 6, y es en lo primero que uno se fija, pero en nuestro habitual análisis, no hemos encontrado ni un solo elemento que llame de esa manera la atención. Para empezar con lo más destacable, cabe mencionar la calidad de todos los botones, parece que resistirán muy bien el paso del tiempo.

Mazda 6

Los mandos de control del aire acondicionado, en este caso climatizador dual con salidas posteriores, es de lo mejorcito que he probado en este tipo de berlinas. Con el tiempo loco que está presente en estos días, el cambio de calor a frío es brutal y, gracias en parte a los asientos calefactados, el trabajo del AA ha sido fantástico. Tarda muy poco tiempo en enfriar este enorme espacio y el mismo en calentarlo. Algo de lo que no pueden presumir todos.

Como decía, el navegador GPS está firmado por TomTom. Tiene una pantalla de tipo TFT que hace que cuando el sol incide directamente no se vea especialmente bien. Su funcionamiento es más que correcto y aunque personalmente no me gustan los sistemas TomTom, tengo que reconocer que funcionan bien. Esta pantalla es táctil y también incorpora las funciones de control del coche, desde los ajustes de sonido, a los del vehículo. No hay muchos con los que jugar, así que digamos que estamos ante un GPS con alguna función extra y no ante un completo sistema de entretenimiento y configuración del vehículo.

Mazda 6

El sistema de sonido de nuestro Mazda 6 está firmado por Bose y como es habitual en este tipo de sistemas, la calidad es más que suficiente tirando a alta. Lo que mancha el funcionamiento de los altavoces es la gestión multimedia de nuestro iPod, USB, o lo que sea. No es para nada cómoda y al final consiguen que enchufes el iPhone y que se ponga lo que se quiera poner, porque sino tienes que dedicarle algo de tiempo a navegar por los menús y seleccionar la canción que quieras. Es algo que debería mejorar la mayoría de fabricantes, no sólo Mazda.

El cuadro de mandos es muy completo. Tiene tres esferas, una dedicada al tacómetro, otra al velocímetro y una tercera engloba un completo ordenador de abordo con una pantalla de grandes dimensiones. La lectura es correcta y llama la atención el tramado con forma de panel de abeja del centro de las dos esferas analógicas. En la pantalla del ordenador de abordo, que es similar a la que podíamos encontrar en un Golf V, tendremos la información de como se encuentra el sistema i-ELOOP, un regenerador, a lo bestia, de la energía de la frenada.

Mazda 6

En la esfera izquierda nos aparecerá la marcha engranada, en este caso, y siendo automático, podremos ver en que marcha nos encontramos tanto si empleamos el cambio secuencial como el tradicional.

Y ya que estoy hablando del cambio, voy a centrarme en la palanca. Nos hemos acostumbrado a que los fabricantes de coches premium, Volvo, Audi, BMW,... nos hagan palancas de cambio automáticas que no lo parecen y tratan de asemejarse, o bien a una manual, o a cualquier otra cosa menos a la típica palanca fea y grande. Desgraciadamente en Mazda no piensan así, y estamos ante un pomo de corte clásico.

Pero este tipo de berlinas hay que valorarlas desde el punto de vista, no sólo del conductor, sino de los pasajeros. Y éstos no tendrán ninguna pega. Las plazas posteriores son amplias, cómodas, los asientos sujetan perfectamente al cuerpo y hay espacio de sobra para que tres adultos puedan viajar sin estorbarse.

Mazda 6

El volante es muy pequeño y se podría poner sin problemas en un Mazda MX5 sin que llegase a desentonar. Ayuda a transmitir al conductor la estética deportiva del exterior y con las levas para el cambio situadas detrás de él se consigue cambiar un poco esa primera impresión de berlina algo antigua. Si que tengo que decir que las levas parecen sacadas de un volante de videoconsola por su tamaño. Realmente son botones de cambio de marcha y no una auténtica leva.

Mazda 6

Y termino este repaso por el interior del Mazda 6 hablando del maletero. En el modelo sedan que nos ocupa tenemos disponibles 489 litros, que pueden no parecer muchos teniendo en cuenta que el Peugeot 308 de nueva factura tiene 470, pero hay que destacar la facilidad de meter los objetos. La boca de carga está situada a una altura suficientemente baja para que no suponga un problema, además, su longitud interior te permitirá meter objetos bastante largos, como una bolsa de golf sin que esto suponga un problema. Lo único malo, es que los asientos, cuando se abaten no se quedan en una posición totalmente plana con respecto al maletero.

Mazda 6

El mejor resumen que se puede hacer del interior es que es sobrio, si, pero tiene una calidad muy elevada así como una ergonomía que seguro te cautiva. Tan sólo nos queda subirnos al Mazda 6, equipado con el motor 2.2 Skyactiv-D con 175 caballos y asociado a la nueva caja de cambios automática, algo que reservamos para la segunda y última parte de nuestra prueba. Donde también analizaremos cuál es el rival del renovado Mazda 6.