Los fabricantes de automóviles están como locos volviendo a crear coches ligeros, como los de los años 80, pero manteniendo la cantidad de equipamiento y la seguridad así como elevando las dimensiones. El motivo es muy sencillo, dentro de unos años se limitará la cantidad de partículas nocivas que podrán emitir los coches y hay que trabajar en casa aspecto para poder cumplir la normativa. Es por eso, que en unos años veremos plata en el parabrisas como medida para emitir menos partículas nocivas a la atmósfera.

Vayamos por partes, ¿Por qué la plata en el parabrisas es el futuro?

Plata en el parabrisas

Saint-Gobain es una de las mayores empresas vidrieras del mundo y actualmente copa un gran porcentaje de la fabricación de lunas y trabajan codo con codo con las marcas para desarrollar parabrisas mas delgados, que pesen menos y que dejen pasar menos calor al habitáculo. Tres características que ayudan a reducir el consumo y por tanto, las emisiones nocivas.

Introducir plata en el parabrisas puede ser una solución al añadir en la capa central diminutas laminas de plata para reflejar los rayos infrarrojos. El objetivo es que el habitáculo se caliente mucho menos y que el empleo del aire acondicionado en verano, o la calefacción en invierno, sea menor con lo que el gasto de combustible también se reduzca. Con este tipo de tecnología se podría reducir el calor que penetra al 40% calentando el salpicadero un 12% menos. Parece ridículo pero todo es necesario para que se puedan homologar menos consumo de gasolina.

Además, se está trabajando en cristales más finos, de 4 milímetros, con lo que se podría adelgazar al vehículo en unos 3 kilos sin perjudicar la seguridad. Hasta tres capas forman el parabrisas, una exterior que es muy rígida y dura y que es la más gruesa, 1,8 milímetros. Una segunda capa que está realizada en PVB y tiene un grosor de 0,76 mm. Para terminar, y la más importante, es la capa interior, que tiene que ser lo más flexible posible para evitar roturas o accidentes. El grosor de esta última capa es de 1,4 milímetros.

Plata en el parabrisas

Con todo esto, te imaginarás que se ahorra bastante poco combustible, pero estás confundido. La combinación de lunas más delgadas y que reflejen mas los rayos del sol consiguen que el empleo del airea acondicionado se reduzca en un 30% ahorrando entre 1,3 y 0,7 litros de combustible. Las emisiones bajarían 19,1 gramos de CO2 por kilómetro recorrido y conforme más cálido sea el clima mayor ahorro se podrá conseguir.

Ya hay fabricantes que equipan este tipo de parabrisas, caso del Mercedes Clase B y el Citroën DS5. Además, hay una ventaja añadida, y es que la insonorización acústica es mayor y se reduce entre tres y cinco decibelios la sonoridad del coche. A parte de seguridad, tenemos un toque de confort muy importante. Te recuerdo que hace poco hicimos una guía sobre como ahorrar combustible.

Y es que este tipo de lunas se instalarán en un primer momento en los vehículos premium, por su alto coste, y en los próximos años el resto de modelos se podrán beneficiar de las ventajas de introducir, entre otras cosas, plata en el parabrisas.