Partiendo de la base que este tipo de cosas solo se ven en China o Japón, por nombrar algunos países asiáticos en donde la cultura es muy distinta a la nuestra, es bastante interesante ver como un dueño descontento por el servicio recibido por una marca como Maserati, decide destruir en público y delante de un concesionario oficial su propio Maserati Quattroporte a martillazos.

Maserati Quattroporte destrozado por su dueño en China

Además, cerca del lugar de los ‘hechos’ estaba teniendo lugar un salón del automóvil local (Qingdao) y por tanto, la presencia de la prensa y del público morboso estaba más que asegurada. Lo que está claro es que el propietario de este Maserati Quattroporte ha encontrado lo que buscaba con esta acción y es una gran repercusión en internet y los medios locales chinos.

Aunque los detalles no están muy claros del todo, por lo visto esta historia viene de muy atrás. El propietario llevó su preciado Maserati Quattroporte a un concesionario en Qingdao en donde presumiblemente le instalaron piezas de segunda mano en lugar de componentes originales y nuevos. Aquella reparación apenas le costó al propietario 300 euros, sin embargo, según él, el hacer ese tipo de acciones no hacen más que arruinar un coche exclusivo como es el Quattroporte de Maserati.

Esta no es la primera vez que vemos una acción de protesta tan original como esta ya que no hace mucho se hizo lo propio con un Lamborghini Gallardo. Sin embargo, aunque te puedas permitir destruir tu propio vehículo, me parece un completo sacrilegio hacer que ése sea el final de un Quattroporte. Puedes ver el vídeo del momento de la destrucción a continuación.