Cada año se celebra un congreso con carácter internacional en el que las entidades relacionadas con la Inspección Técnica de Vehículos, una cita que dura tres días y que este año se ha celebrado en Sevilla. Al acto acudieron representantes de más de 50 países y entre otros muchos temas, hay uno que ha llamado la atención por encima de todo: la revisión de los sistemas electrónicos de los vehículos.

Inspección Técnica de Vehículos

Esto no es una obligatoriedad ni una decisión en firme, pero es un principio de acuerdo para la implantación progresiva dentro del plan de una Inspección Técnica de Vehículos este tipo de comprobaciones. Muchos pensarán lo de siempre, que dónde se meten, que ya les vale. Pero cada vez los coches tienen un componente electrónico mayor y es normal que se quieran revisar elementos como los frenos ABS, los airbags, sistemas de control del vehículo, etcétera. Tranquilo, no sabrán si tienes el coche reprogramado.

La Inspección Técnica de Vehículos captará este tipo de información gracias a los puertos de comunicación OBD2 que llevan los coches desde los años 90, así que tan sólo serán estos coches los que reciban esta revisión adicional. Las inspecciones electrónicas permitirán captar la información de la centralita de cada vehículo mediante máquinas que la transmitirán al sistema de la estación, pudiéndose comprobar el funcionamiento de los sistemas ligados con la seguridad pasiva a las que ahora no se da cobertura total con las inspecciones actuales.

Siempre nos quejamos porque en la Inspección Técnica de Vehículos parece que sólo miran lo que les conviene y cómo les conviene, un mito, pero ahora será un ordenador el que revise algunos sistemas. Este cambio se implantará de forma progresiva en las ITVs españolas y se posicionarán, tras las de Bélgica, a la cabeza de los países europeos en materia de control de los vehículos.

Inspección Técnica de Vehículos

El objetivo de incluir este tipo de sistemas electrónicos dentro del plan de inspección periódica es disminuir la tasa de accidentes provocados por un mal funcionamiento del vehículo. Esto supondrá importantes ahorros para el Estado en lo relativo a la prevención de los accidentes, y sus efectos en la sanidad y en los daños en los vehículos y las infraestructuras, entre otros.

Como sabrás, cada vehículo emplea un sistema de encriptación de sus datos diferente y por eso puede ser muy caótico que las ITVs tengan que adquirir costosas máquinas de diagnósis, prácticamente una por cada fabricante. Para remediar esto, la CITA ha consensuado una petición a la Organización de Naciones Unidas (ONU), para que -como administración mundial que define la homologación de los vehículos- modifique la normativa con el fin de que los fabricantes adapten los sistemas y mecanismos de los vehículos para facilitar las posteriores inspecciones de los diferentes elementos que los componen.

Parece que la Inspección Técnica de Vehículos se moderniza y veremos que sucede cuando los primeros coches eléctricos producidos en masa tengan que hacer frente a este tipo de revisión. Seguro que en los próximos años vivimos una ligera renovación de los procedimientos.