Desde hace ya bastantes años, se usan el GNC y GLP como combustible; el gas natural comprimido y el gas licuado de petróleo (llamado autogas en España). Ambos combustibles se han usado en diversos países y algunos han adoptado masivamente a uno u otro, dependiendo de la legislación vigente. Lo cierto es que el gas es una excelente alternativa, siempre y cuando como primer paso se respeten las normas de seguridad tanto en la instalación como en el uso de materiales homologados, que no transformen nuestro vehículo en una bomba de tiempo. Pero ¿cuál nos conviene más?

GNC y GLP como combustible: ¿Cuál es más conveniente?

Durante las próximas semanas realizaremos una serie de reportajes sobre combustibles alternativos y para ello hablaremos con los responsables de diversas asociaciones y talleres instaladores. Además, probaremos vehículos con combustibles alternativos y realizaremos una serie de análisis que seguro llaman tu atención poderosamente.

GNC y GLP como combustible: diferencias

La primera diferencia en el uso del GNC y GLP como combustibles es que el GNC está en estado gaseoso, mientras que el GLP es líquido. La composición de ambos también difiere, ya que el GNC se basa en gas metano y el GLP en propano. Con respecto a la gasolina, el GNC tiene casi sus mismas calorías, pero el GLP cuenta con más poder calorífico.

Sin embargo, el punto más diferenciador entre ambos es lo que tiene que ver con la presión de almacenamiento, lo que incide directamente en la seguridad de nuestros vehículos. Un tanque que almacene GNC tendrá poca energía, que contiene en si mismo el gas natural; para que el volumen de energía sea suficiente hay que comprimir este a grandes presiones, para poder así acumular la energía necesaria para conservar una proporción de la autonomía original del vehículo. De manera que la presión de carga es a unos 200 bar (2,900 psi).

GNC y GLP como combustible: tanques de GLP

El GLP puede almacenarse a presiones más bajas, generalmente entre 95 a 110 PSI. Esta presión de trabajo relativamente baja, permite que el diseño de los tanques de GLP para vehículos, pueda ser de un acero mas delgado y manejable, lo que resulta en tanque más livianos y mucho menos costosos.

En caso de escape de gas, el GNC es más liviano que el aire y tenderá a subir en la atmósfera, al contrario del GLP que es más pesado. Sin embargo, el GNC es mucho mas peligroso que el GLP en caso de explosión, por la gran cantidad de presión a la que se almacena el GNC. Como extra, el GLP es más seguro que el GNC en este aspecto por eso mismo, porque cae al suelo.

GNC y GLP diferencias en rendimiento y economía

GNC y GLP como combustible: depósito toroidal de un Fiat Punto

Vamos ahora al tema que más nos toca de cerca y es el del bolsillo, lo que tenemos que pagar a la hora de pasar por la estación de servicio. Y es que cualquiera de los dos combustibles cuesta aproximadamente la mitad menos que un litro de gasolina. Otro cantar es la autonomía, ya que el GNC da una autonomía bastante pobre, al igual que un coche equipado con GLP, que gasta más combustible que un gasolina, aunque el costo de mantenimiento de ambos se compensa con un costo por litro (o por m3 en el caso del GNC) menor. El consumo es, de media, como 1 litro superior a su homólogo en gasolina.

Un vehículo a GNC pierde aproximadamente un 15 a 20% de potencia, mientras que un GLP entrega casi la misma potencia que con gasolina, de acuerdo a lo verificado en España e Italia, por parte de los usuarios que emplean este combustible.

Los vehículos que se mueven con gas duplican la duración del motor debido al menor desgaste de los cilindros y segmentos del motor. El gas es más limpio, deja menos depósitos carbonosos en la combustión y permite que el aceite del motor se mantenga limpio durante más tiempo. Sin embargo, el gas no permite que la lubricación sea igualmente buena que con gasolina y puede producir un desgaste prematuro, sobre todo de las válvulas. Por eso es muy importante realizar un buen mantenimiento tanto del motor como del sistema GLP/GNC.

Conclusiones

Como habrás notado el empleo del GNC y GLP como combustible tiene sus ventajas y sus desventajas, según usemos uno u otro. Sin embargo, nuestras conclusiones apuntan a que en la teoría el GLP da mejores resultados y es más seguro. Además es el combustible que emplean casi todas las marcas cuando realizan conversiones de fábrica o por parte de los concesionarios, al menos en Europa.

En Latinoamérica es más tradicional el uso del GNC, por lo que me imagino que también tendremos opiniones a favor y en contra. Por ello, te animo a que nos cuentes tus experiencias de uso, usando GNC o GLP como combustible.