La semana pasada, como bien sabes, me desplacé hasta Oslo, en Noruega, para conocer de primera mano como es una ciudad habituada a conducir un vehículo eléctrico y además, pudimos conocer las novedades del Nissan Leaf 2013, pero me surgió una pregunta: ¿hay que volver a la autoescuela para aprender a conducir un vehículo eléctrico?

Conducir un vehículo eléctrico

Cuando se aborda el hecho de conducir un vehículo eléctrico hay que cambiar de mentalidad radicalmente. Ya no vas a escuchar el motor, y en el caso del Nissan Leaf el sonido aerodinámico también pasa a mejor vida, además, tenemos que adelantarnos a las condiciones del tráfico. Todo esto es sencillo, es acostumbrarse y no haría falta acudir a un centro a revisar nuestros conocimientos, pero creo que si que, los conductores menos experimentados deberían mostrar interés por aprender como conducirlo.

Es por eso, que en Gran Bretaña y en Noruega ya hay autoescuelas que tienen entre su flota de vehículos para la enseñanza uno de tipo eléctrico ya que hay un número, limitado todavía, de usuarios que quieren saber como conducir un vehículo eléctrico. Y es que hay cosas que cambian como la reacción al acelerador y al freno, los modos de regeneración de energía en la frenada o el hecho de acostumbrarse a no oir nada más que la propia respiración.

Conducir un vehículo eléctrico

Paul Tomalin se convirtió en el primer instructor de autoescuela de Gran Bretaña que enseña a conducir con un coche eléctrico. En su elección, un factor fundamental fue el ahorro de más de 3.000 euros anuales en materia de combustible, y la satisfacción de ser el primero en enseñar a conducir un vehículo eléctrico. Seguro que Jeremy Clarckson no acudirá a sus enseñanzas, pero nos consta que tiene una lista generosa de alumnos que aprenderán a conducir también con un Nissan Leaf.

Paul carga el coche cada noche para sus clases de la mañana, y en el descanso para comer lo recarga usando la carga rápida para poder ofrecer hasta dos clases más por la tarde. De esta manera, es capaz de realizar hasta 40.000 kilómetros anuales, una cifra que convertirá a ese Leaf en uno de los que más kilómetros recorran cada año y nos hará saber de su fiabilidad y calidad.

En Noruega, la autoescuela de Oslo ABC Trafikkskole usó su LEAF para ayudar a la joven Solveig Marie Ødegård a sacarse el carnet a la primera. El hecho más remarcable es que Solveig Marie nunca ha conducido, en toda su vida, un coche con motor de combustión convencional.

Conducir un vehículo eléctrico

Y ahora, y después de hacerte saber que ya hay autoescuelas que enseñan a conducir empleando un Leaf, o un vehículo eléctrico, realmente ¿qué es lo que cambia a la hora de conducir un vehículo eléctrico?. Bien, para empezar hay que olvidarse de las marchas y acostumbrarse a una nueva palanca de cambios, que tiene como punto llamativo un modo "B", con el que se recupera mucha energía de la frenada y se pueden recargar las baterías. Esto hace que el motor retenga mucho al coche y por tanto no siempre se puede utilizar, pero es básico este modo para exprimir toda la autonomía.

Además, el tacto de la dirección es algo diferente. Por lo normal, en un coche convencional notamos lo que pasa bajo nuestros pies gracias a lo que transmite la dirección, pero en este caso no, simplemente teneos que girar y el coche lo hace, pero no notaremos el movimiento de las ruedas.

El acelerador es instantáneo, y siempre dispondremos de toda la fuerza del motor desde el principio, por lo que hay que acostumbrarse a conducir con suavidad para evitar hacer un uso excesivo de la baterías. Estos vehículos suelen tener una posición del acelerador, que se reconoce por notar un pequeño salto, con el que tendremos la máxima aceleración posible, y te puedo asegurar que al principio engancha mucho.

Conducir un vehículo eléctrico

Los frenos suelen tener un recorrido y un tacto algo diferentes. El recorrido del pedal del freno es muy largo para que la frenada sea lenta y poder recargar la mayor cantidad de energía en la frenada, pero al final, y si se presiona con contundencia, es capaz de detener al vehículo en muy pocos metros. Esto es importante porque en muchos coches convencionales, el recorrido del pedal del freno es muy corto, en un vehículo eléctrico suele ser al contrario.

Como ves, los cambios no son muy grandes, pero si que se necesita un periodo de adaptación para conducir un vehículo eléctrico y yo recomendaría a todas las personas que se planteén su compra, que reciban una clase sobre eficiencia en la conducción para poder aprovechar todas las ventajas.