A veces la historia en el mundo del motor, es muy emotiva. Nadie pone en duda que los británicos siempre han sido uno de los precursores de la era moderna del automovilismo de carreras, como tampoco que cuentan con una larga tradición en la fabricación y desarrollo de marcas y modelos muy emblemáticos. Tan emblemáticos como la tercera fábrica de producción en cadena del mundo, la MINI Plant Oxford, que este mismo mes de Marzo 2013, cumple la emblemática cifra de 100 años. Una larga historia que pasamos a repasar brevemente.

MINI Plant Oxford

Hubo un lugar en la historia que Gran Bretaña se convirtió legítimamente en la segunda industria automovilística mas importante del mundo, gracias en parte a marcas tan míticas como la propia Aston Martin que también cumplió hace poco 100 años, y a otras muchas como Jaguar, Land Rover, Bentley, etc. Sin embargo, pocas veces una fábrica llega a la emblemática cifra de 100 años de legado como la que hoy nos ocupa: la MINI Plant Oxford, una fabrica que sigue en pleno apogeo, y que en un futuro muy breve seguirá creciendo y modernizándose. Una fabrica que comenzó el 28 de Marzo de 1913 en Oxford, y por la que han pasado innumerables marcas (incluso japonesas) como: MG, Wolseley, Riley, Austin, Austin Healey, Mini, Vanden Plas, Princess, Triumph, Rover, Sterling, Honda, además de Morris y MINI, la última en llegar. Y hoy en día se centra en producir unos 900 MINI's al día, entre los que se encuentran los MINI Clubman, el MINI Coupe y Roadster, y varias versiones especiales del MINI Cooper (pero no el MINI Countryman).

Precisamente el nuevo MINI Clubman Bond Street que se presentó en el Salón de Ginebra es otro de los modelos exclusivos que se fabricarán en la MINI Plant Oxford, formando parte de los 11,65 millones de coches que ha construído la mítica fábrica de Oxford (2,25 millones de éstos son MINI). A lo largo de la historia, esta fábrica ha conseguido fabricar modelos tan emblemáticos como el Morris Minor (de 1948 al 71) quien consiguió ser el primer modelo en alcanzar el millón de unidades producidas. Una época muy convulsa ya que se produjo poco después de la Segunda Guerra Mundial, lo que demuestra la determinación que tuvieron en aquella época las marcas que regentaban dicha fábrica y cómo sobrevivió a esta época tan complicada. Pero sin duda la época de los años 50 fue la época dorada para la MINI Plant Oxford.

MINI Plant Oxford

En esta época, cuando aún Japón y Alemania se estaban recuperando de los estragos de la guerra, Gran Bretaña se dedicó a lanzar una serie de modelos preparados para cualquier tipo de movilidad que querían los ciudadanos de aquella época, siendo un mercado muy próspero para la MINI Plant Oxford. Por otro lado, la BMC, una de las primeras empresas propietarias de esta legendaria fábrica, se convirtió en la British Leyland Motor Co. (BLMC) en 1968, incorporando marcas como no sólo Rover-Triumph, sino también Jaguar. En esta época de apogeo, esta fábrica llegó a controlar el 40% de toda la producción británica, llegando a fabricar piezas como motores, transmisiones y otro tipo de componentes para 14 marcas diferentes: Alvis, Austin, Austin Healey, Daimler, Jaguar, Lanchester, Land Rover, MG, Morris, Rover, Standard, Triumph, Vanden Plas, y Wolseley. Pero no todo iba a ser prosperidad y beneficios, ya que una combinación de mala ingeniería y gestión, llevó a esta fabrica a la bancarrota a pesar de sus brillantes diseños.

A partir de aquí la historia es bien conocida: BMW fue la encargada de hacerse con una vieja fabrica que en las últimas décadas había sufrido varias reestructuraciones de plantillas y cambios de propietarios: de Land Rover pasó a Ford, que finalmente tuvo que venderla exclusivamente a BMW desde el 2001. Una larga historia que merecía la pena destacar, y que hemos repasado al ser parte de una cultura británica muy prolífica en este segmento de la automoción.

MINI Plant Oxford