El Mini Clubman Bond Street es la última edición limitada que nos presenta Mini y en la que John Cooper Works no ha metido mano. Raro, raro. Durante estos días se puede admirar en el stand que la marca tiene instalado en el Salón del Automóvil de Ginebra 2013. Como ya comenté en su día, aunque pueda parecer todo lo contrario, el nombre de esta edición limitada no hace referencia al espía más famoso del mundo (James Bond).

Mini Clubman Bond Street - Salón de Ginebra 2013

El nombre que Mini ha elegido para esta edición especial de su Clubman ha sido en honor a una de las calles más famosas que podemos encontrar en la ciudad de Londres. En la ‘bond street’ londinense se encuentran algunas de las tiendas más exclusivas y lujosas del mundo. Por ello, el Mini Clubman Bond Street derrocha un aspecto elegante y lujoso por todos sus costados.

La carrocería está pintada en un tono principal ‘Negro Medianoche’ con algunos detalles como el techo o las carcasas de los espejos retrovisores en un color champagne. Aun así, si el color principal usado por la marca en el Mini Clubman Bond Street, la marca ofrece otra combinación de colores que combina Blanco Pimienta con el ya mencionado color champagne.

De momento la marca no ha especificado el número de unidades que se pondrán a la venta ni tampoco el precio que tendrá cada una de ellas así que para conocer este detalle tendremos que seguir esperando.
En cuanto a la gama de motores, la marca pone a nuestra disposición dos opciones, una de gasolina y otra diésel. En cuanto a la primera de ellas, tenemos un motor de cuatro cilindros y 122 CV. Para los amantes del diésel, Mini ha optado por turbodiésel de 143 CV respectivamente. Supongo que esta última opción será la más demandada de las dos. Para la transmisión, podremos elegir entre una caja de cambios manual de seis velocidades o una automática de las mismas relaciones.