En el caso de los híbridos pequeños no hay muchas opciones en este momento, de hecho podemos decir que tan sólo hay dos, una de ellas es el Toyota Yaris HSD, el cual hemos estado probando y a continuación te traemos nuestras impresiones.

Toyota Yaris HSD

De sobra es conocido que Toyota es una de las marcas con mayor experiencia en lo que a híbridos se refiere, sino la que más, que aprovechándose de esta lleva un tiempo hibridizando su gama. El primero fue el Auris HSD, que tuvimos la oportunidad de probar, y el último ha sido el Yaris, el hermano pequeño de la familia, que también hemos estado poniendo a prueba.

Se puede decir que no hay demasiada competencia directa para el Yaris HSD en la actualidad, y es que tan sólo se puede comprar con el Honda Jazz Hybrid, por el momento no hay más vehículos de este tamaño similares a estos dos, aunque tarde o temprano terminarán llegando por lo que ofrecen.

Diseño exterior acertado

He de decir que el Yaris nunca me ha llamado demasiado la atención por su aspecto exterior, de hecho en alguna versión ha llegado a ser un coche que no me gustaba. Sin embargo en esta nueva versión las cosas han cambiado y tiene un exterior, desde mi punto de vista, más atractivo.

Toyota Yaris HSD

La parte delantera es más afilada, cambiando bastante la impresión que da, con unas ópticas y una rejilla bien elegida. Además como en el resto de vehículos híbridos de Toyota, el logotipo japonés tiene inserciones en color azul eléctrico.

Probablemente lo que menos llama la atención del Yaris sean los laterales, porque la trasera también tiene un buen acabado, aunque en vehículos de este tipo no hay mucho donde jugar. Sólo pueden jugar un poco con las ópticas traseras que destacan bastante sobre el resto, llamando la atención. Por último también podemos ver la insignia de HSD, como es habitual en este tipo de coches de la marca japonesa.

Hablando de tamaños, las cifras son de poco menos de cuatro metros de largo, concretamente 3,885 metros y una anchura de 1,695 metros. Compacto, pequeño también la altura, ya que apenas mide unos milímetros más del metro y medio. A pesar de estas medidas, cuando estamos dentro no da la sensación de estar conduciendo un coche tan pequeño que de la sensación de ser inseguro, algo que me transmiten algunos coches de este tamaño.

Toyota Yaris HSD

Interior usable y cómodo

Nos trasladamos al interior. Estamos en un Yaris y no debemos esperar excesos, de hecho todo está en su justa medida, con los elementos necesarios y con acabados de la suficiente calidad, nada de plástico que dé cosa verlo. El puesto de conducción es muy cómodo, desde el primer momento me sentí muy a gusto y prácticamente no tuve que hacer ningún ajuste para adaptarlo a mi posición de conducción, tan sólo un pequeño cambio en los retrovisores.

Como es normal en la mayoría de coches desde hace un tiempo el volante cuenta con botones para facilitar el manejo de los diferentes dispositivos. En el caso de este volante en el lado izquierdo tenemos los botones de dirección, de volumen y para cambiar de modo. A la derecha, tan sólo los botones para el manos libres. La palanca de cambios también cuenta con una inserción en color azul y delante de ella dos compartimentos para portar refrescos o botellas pequeñas. Al otro lado, junto con la palanca del freno de mano disponemos de dos botones para activar el modo ECO y el modo sólo eléctrico.

Toyota Yaris HSD

En las puertas además de las manetas para abrirlas encontraremos varios compartimentos, el elevalunas eléctrico y en el caso del conductor el bloqueo de las puertas. Por lo demás el vehículo cuenta con el control del climatizador en la parte inferior y sobre esta se sitúan los controles multimedia, incluyendo una pantalla táctil que nos permite navegar por los diferentes apartados.
Si hablamos de espacio, en las plazas delanteras es suficiente para una persona de estatura normal, mientras que en las traseras podremos echar en falta algo de espacio, pero lo habitual en este tipo de coche. Puede viajar sin problemas una persona adulta y un niño pequeño con su silla, aunque si este no es muy pequeño puede dar con los pies en la parte trasera del asiento delantero. En cuanto al maletero, cuenta con 286 litros, una buena cifra para este tipo de utilitario, no podremos llevar demasiados excesos, pero suficiente para llevar la compra de semanal de una familia.

Mecánica y sistema híbrido

Uno de los principales hándicaps que ha tenido Toyota ha sido el de adaptar el sistema híbrido a un coche de estas dimensiones sin hacer que el peso y el tamaño de este creciesen mucho. Cabe destacar que no usa el mismo motor que el Prius o el Auris HSD, ya que decidieron usar un motor más pequeño, de 1,5 litros.

Toyota Yaris HSD

Al tener un peso menor en el chasis los ingenieros de la marca japonesa pudieron poner menos cantidad de baterías, concretamente la del Yaris HSD cuentan con un total de 120 celdas, lo que les permitió ahorrar no sólo en el peso del sistema híbrido sino también en su tamaño completo. Y en total, el Yaris HSD sólo pesa 30 Kg más que la versión diésel.

En cuanto a la conducción, ya había probado anteriormente otros vehículos híbridos, entre ellos el Auris HSD como he mencionado anteriormente, o el Lexus CT200h, la marca Premium de los japoneses. Este sistema híbrido cumple con los mismos objetivos que el de su hermano y primo, es muy cómodo de conducir, tanto en ciudad cómo en carretera. De hecho, una de las cosas que más me sorprendieron es que tiene una mejor aceleración de la que esperaba, facilitando por ejemplo, la incorporación a las vías rápidas.

Pero si hay algo que destacar del Yaris HSD es su consumo. Durante el tiempo que lo estuve probando realicé todo tipos de conducción, pero con una normal las cifras que son realmente buenas. Usando el modo ECO, logré obtener medias de 3,5 litros a los cien y si sabemos gestionar bien el uso del modo sólo eléctrico lo podemos reducir un poco, ahorrando un poco de combustible. El consumo en carretera de montaña aumentaba, lógicamente, pero estaba dentro de los parámetros normales.

Toyota Yaris HSD

La carga de las baterías nunca a llega ser completa y a decir verdad nunca tampoco logré hacer que bajase demasiado, ya que el sistema de recuperación de energía las recarga con bastante eficacia. ¿Y el modo sólo eléctrico? Este no tiene demasiada autonomía, apenas unos pocos kilómetros, y tampoco lo podemos usar en todas las circunstancias. Si nos pasamos acelerando entrará el motor de combustión para satisfacer la demanda de energía que estamos pidiendo. Si realizamos una aceleración normal y progresiva el sistema eléctrico estará en funcionamiento hasta aproximadamente los 45 Km/h, momento en el que entra de nuevo en acción el motor de combustión. Esto puede ser suficiente para circular por las calles de una pequeña ciudad con el sistema eléctrico, o en un atasco, momentos en los que más combustible podemos ahorrar.

Conclusiones

8/10

En general la valoración completa del Yaris HSD es bastante buena, tanto en conducción como prestaciones. El sistema híbrido sólo nos sobra en un momento, cuando estamos en una vía rápida, donde este no tiene prácticamente ninguna actividad importante para el movimiento del coche, lo que si aporta es peso, pero el trabajo que han realizado los ingenieros de Toyota es bastante bueno y los 30 Kg de más no se notan demasiado.

Como he señalado al comienzo del artículo, no hay demasiado con lo que comparar a este Yaris híbrido, por lo que en mi valoración final hablaré de forma global. Este utilitario puede ser un vehículo muy a tener en cuenta si no contamos con una familia demasiado amplia, queremos movilidad y sobre todo, ahorro de combustible.

De hecho si no eres muy exquisito con tus exigencias y buscas un coche que cumpla con su cometido de ir de un sitio a otro de una de las maneras más eficientes posibles, el Yaris HSD cumple con ese objetivo con un notable alto.