MotorFULL se sube a bordo del Mazda 3 Edición Especial Mirai para poner a prueba al compacto del fabricante japonés, que si bien no es la alternativa favorita para el cliente al que va dedicado, si que puedo decir que ha superado con creces mis expectativas, tanto en materia estética como en la calidad de los acabados. Es por tanto la alternativa perfecta para los que busquen un vehículo bien acabado, con una estética algo diferente y la garantía de calidad de Mazda. Esta fue la extensa prueba del Mazda3.

Un diseño diferente dentro de un segmento muy conservador

Prueba del Mazda3 Motorfull

Así es el Mazda3, un pequeño golpe de aire fresco y que si bien no destaca al lado de su competencia, ya sea por tradición de compra, como la que puede tener un cliente ante un Volkswagen Golf o un Audi A3, o por no ser conocedores de la marca, un aspecto del que se beneficia, y mucho, el nuevo Opel Astra y en menor medida el Ford Focus.

Por tamaño se sitúa como el perfecto competidor dentro del segmento de los compactos medios, es decir, pelea de tu a tu con el Alfa Romeo Giulietta, con el Fiat Bravo, con el Ford Focus y con el Opel Astra, aunque más adelante veremos a cual se puede parecer más. Volvamos a las medidas:

  • Largo: 4,46 metros
  • Ancho: 1,755 metros
  • Alto: 1,47 metros

Prueba del Mazda3 Motorfull

Con el restyling que sufrió el Mazda3 han conseguido que el frontal sea más agresivo gracias a las entradas de aire inferiores, que además, consiguen mejorar un poco la aerodinámica, cambios ligeros que no se notan, pero que para los responsables son muy importantes. Los faros son halógenos, pero la iluminación por la noche es más que correcta, eso sí, soy fiel defensor de la iluminación de tipo Xenon, y es que una vez la pruebas no quieres luego un coche que no la tenga. Una lástima que nuestra unidad no los incorporase.

Nuestra unidad estaba equipada con el paquete Mirai y un color de pintura que es de los que te enamoran o no te gustan nunca, se denomina Autumn Bronze Mica, y yo me encajo en el primer grupo, me ha encantado.

Prueba del Mazda3 Motorfull

Si damos un vistazo a la zona posterior te llamará la atención, y mucho, la forma de las ópticas. Éstas sobresalen de la carrocería y si bien es bastante atractivo el resultado, hay que tener mucho ojo con ellas al aparcar en sitios muy estrechos, ya que pueden ser pasto de una columna con bastante facilidad.

El alerón integrado y pintado en el color de la carrocería y el tubo de escape a la vista le otorgan un pequeño toque deportivo que seguro gustará mucho a los poseedores. Las llantas acentúan este aire deportivo, sin llegar al MPS, y a la vez combinan un tamaño más que adecuado para que tanto el consumo no sea muy elevado, para que la sonoridad sea reducida (ya hablaré mas adelante de este aspecto) y sobre todo, que el coste de cambiar los neumáticos no sea muy alto.

Prueba del Mazda3 Motorfull

La boca de carga del maletero está situada a una altura aceptable y se pueden meter los bultos sin ningún problema, además, la capacidad del mismo, 340 litros y 1.360 si abatimos todos los asientos, te permitirán meter sin problemas el equipaje de todos los ocupantes. Sus formas tan regulares, el fondo plano y una generosa altura son las grandes características de este espacio, que me ha sorprendido muy gratamente.

Si bien tengo que mencionar un detalle que me ha parecido fuera de lugar en un vehículo como el Mazda3: la apertura del maletero. Si lo normal es accionar el tirador a la vez que abrimos el maletero empleando la misma maneta, aquí hay un botón por encima del tirador para esta función. Afea mucho esta zona y hace que retrocedamos varios años cuando lo habitual era esta configuración. Un detalle que la competencia ha pulido, pero que en el 3 de Mazda sigue vigente.

Prueba del Mazda3 Motorfull

Su aspecto es de los que no te gustan del todo la primera vez que lo ves, pero que consigue ganarte cada día un poco más. Durante los 7 días que duró esta prueba del Mazda3 tengo que reconocer que me ha ido convenciendo cada día y si hubiera escrito este artículo el segundo día hubiera sido muy diferente, y es que no nos conocíamos aún, y eso es lo que consigue el Mazda3, que la relación entre el conductor y la máquina vaya mejorando día a día.

Interior de calidad pero con un diseño carente de personalidad

Prueba del Mazda3 Motorfull

Y si el aspecto exterior me dejó con un sabor de boca muy dulce pero no consiguió transmitirme la pasión que me gusta sentir, si hizo que mi cabeza comenzase a ver al Mazda3 como una de las opciones más lógicas dentro del segmento de los compactos. El interior terminó de confirmar esta apreciación.

Nada mas sentarte notas que una extraña sensación de calidad te inunda, pero no por completo. Los asientos presentan una comodidad fuera de lo normal, y eso que son de tipo convencional, no estamos ante unos asientos como los del Kit S de Audi o Paquete M de BMW, pero cumplen más que a la perfección con su cometido: sujetar el cuerpo y ofrecer un plus de comodidad que en otros vehículos no se encuentra. Una simbiosis bastante bien conseguida y que te permite disfrutar de viajes largos sin notar excesiva fatiga.

Prueba del Mazda3 Motorfull

En materia de equipamiento, el 3 no disfruta de una dotación demasiado elevada, y si bien nuestra unidad estaba equipada con el acabado Mirai, sigue carente de algunos extras que deberían incluirse de serie en pleno 2013, caso del Bluetooth o la toma USB, dos elementos que eché demasiado de menos.

Al margen de estas carencias, cabe decir que el resto del equipamiento es sobresaliente y tengo que destacar que esta edición especial equipa sin coste alguno con respecto al paquete Style el climatizador bizona, el espejo retrovisor interior antideslumbramiento, faros antiniebla delanteros, elevalunas eléctricos traseros, sensores de lluvia y luces y seis altavoces. Una dotación más que suficiente para disfrutar de este espacio y que se completa con:

  • Control de crucero
  • Volante y pomo del cambio en piel
  • Retrovisores eléctricos, calefactados y plegables

Prueba del Mazda3 Motorfull

Las plazas traseras tienen una amplitud suficiente para cuatro ocupantes, pese a estar homologado para cinco, no recomendaría que cinco adultos realizasen largos trayectos pues que al tener los asientos abatibles al 60:40, la plaza central es algo incómoda.

Como detalle, el salpicadero dispone de dos pantallas, en una se muestra el completo ordenador de abordo y en la otra el equipo multimedia. La claridad y la facilidad de lectura de ambas es algo destacable, y es sobre todo gracias a la posición de ambas. Prácticamente no hay que desviar la atención de la carretera para leer la información. Como detalle que me sorprendió es que la iluminación adicional de la consola central se activa si tocamos cualquier botón, un toque muy sutil pero que denota el trabajo realizado por los diseñadores.

Prueba del Mazda3 Motorfull

En el cuadro de mandos tengo que destacar algo que hacía años que no veía, y si bien antes era algo de equipamiento básico, ahora parece un extra: el sensor de temperatura del motor. Cuando la mecánica está fría, un aviso azul se queda encendido en el cuadro y no se apaga hasta que el motor alcanza la temperatura óptima para su funcionamiento, un 10 para Mazda.

Algo a destacar y que es algo que se está olvidando en algunos modelos de la competencia, es la gran dotación de huecos portaobjetos en su interior, destaca el gran cofre central, los dos posavasos y el hueco situado delante de la palanca de cambios. El tacto de todos estos plásticos es bastante duro y aunque tiene pinta de aguantar bien el paso de los años, contrasta enormemente con los plásticos blandos que recubren el resto del salpicadero y que le dan ese plus de calidad que en otros modelos no encuentras.

Prueba del Mazda3 Motorfull

Te preguntarás porque digo que no tiene personalidad, es muy sencillo, su interior tiene todos los mandos bien dispuestos, el volante, la palanca de cambios (de la que hablaré más adelante), el tacto de los plásticos, la habitabilidad. Todo esto conforma una buena atmósfera, pero que sólo transmite eso, que estás en un espacio muy bien pensado, pero me da la impresión de que lo hizo un matemático y no un apasionado del motor, de las sensaciones. Le falta ese plus, que seguro le otorgarán a la próxima generación, que te da un Alfa Romeo Giulietta, algo de desorden pero que no te importa porque te engancha. El interior del Mazda3 no te engancha, te hace pensar que tienes un coche para muchos años. Y eso creo que es muy importante, pero todos sabremos que el coche no sólo se compra utilizando la razón, ¿verdad?. Es como digo, una compra racional pensando en el presente, pero sobre todo, en el futuro.

Nos ponemos al volante

Prueba del Mazda3 Motorfull

Durante esta prueba del Mazda3 y viendo el tipo de vehículo que tenía que examinar decidí centrarme en comprobar su funcionamiento en el uso habitual, autovía y ciudad, ritmos tranquilos para comprobar el consumo, ver como se desenvuelve en ciudad y notar que es lo que transmite el Mazda3.

Según la ficha técnica, el consumo medio es de 4,3 litros cada 100 kilómetros, algo que como sabrás es muy complicado conseguir y se debe en gran medida al engaño con las homologaciones europeas, en EEUU ya se han tomado varias medidas por este tipo de engaños. Al final de los 7 días y después de haber recorrido unos 600 kilómetros, el consumo final fue de 6,2 litros, aunque la mayor parte del recorrido discurrió por ciudad. En el momento que sales a la autovía se puede rebajar esta cifra hasta los 4,7 litros si se mantiene un ritmo de 120 km/h y siendo muy, pero que muy suave con el acelerador. Un tipo de conducción que acaba cansando, pero que en estos momentos seguro que es la que más se realiza. El Mazda 3 se mueve muy bien y es capaz de circular en sexta velocidad y seguir teniendo una buena capacidad de aceleración, suficiente para no tener que bajar una marcha ante repechos e incluso para adelantar.

Prueba del Mazda3 Motorfull

Eso sí, hay que reconocer que en carreteras secundarias es obligado el uso continuo de la caja de cambios y es que al motor le falta algo de nervio para viajar con relativa comodidad. En autovía es muy dócil, pero no se le puede exigir mucho más al propulsor, no así al chasis y al conjunto de las suspensiones, que piden que le des algo de vida, pero el motor no da más de si. Cumple sin mas.

Y no quiero que pienses que es un mal elemento, sino todo lo contrario, es suave y mueve al 3 sin dificultad, pero al igual que al exterior y al interior, es soso.

Y este es un buen punto, el sorprendente buen cambio de marchas, algo que es difícil de encontrar en un compacto. Tiene un tacto ligeramente duro, un recorrido muy corto y además, la palanca es bastante pequeña, por lo que cambiar se convierte en un juego para niños. Esta sensación se afea un poco porque el tacto del embrague no es el que esperas cuando pones la mano en la palanca. Éste es suave, blando, con mucho recorrido, se convierte en un mero objeto del que pasar pero que necesitas usar si quieres jugar con el cambio. Es lógica esta configuración, pero sorprende el buen tacto del cambio.

Prueba del Mazda3 Motorfull

El Mazda3 es un vehículo perfecto para devorar autovías, hacer largos viajes y es que con un sólo depósito se pueden hacer 800 kilómetros con una relativa facilidad. Además, la comodidad de los asientos y su excelente mullido consiguen realizar su trabajo a la perfección. Pero hay un elemento que desentona y ese no es otro que el temido ruido que hace a 120 km/h. Circular a esa velocidad hace que el ruido aerodinámico se meta en el habitáculo y aunque se puede mantener una conversación sin problemas, acaba molestando un zumbido a un volumen considerable durante todo un viaje. Esto se soluciona girando la ruleta del volumen de la radio, pero creo que los diseñadores deberían cuidar más este tipo de detalles.

En ciudad se desenvuelve muy bien, tiene una gran maniobrabilidad y la suavidad de la dirección, que no transmite absolutamente nada, convierten al 3 en un gran vehículo ya que es muy capaz tanto dentro como fuera de la ciudad.

Valoración final

La conclusión tras haber probado el Mazda3 equipado con el motor diesel 1.6 CRTD y 115 CV es muy dispar. Al principio le vi demasiadas pegas, un consumo realmente elevado para lo que ofrece la competencia, un diseño que si bien no engancha, tampoco molesta, un interior muy neutro, de los que dicen poco pero que sabes lo bien que está hecho, y un comportamiento bastante insulso.

Prueba del Mazda3 Motorfull

Pero con el paso de los días, estas apreciaciones se fueron diluyendo con muchísima rapidez y ha hecho que hasta sea un vehículo que me plantearía comprar por varias razones, y no me gusta hablar de los coches que me compraría, pero ha sido de los pocos coches que pensando con la cabeza podría entrar en los planes de casi cualquier persona y satisfacerle mucho.

El diseño si bien no enamora, tampoco caduca y no da la sensación de necesitar un rediseño cada 2 años, caso de la competencia alemana. Es un coche que soporta con maestría el paso de los años ocultando su edad y pareciendo mucho más joven de lo que sería.

En el interior el uso de los plásticos blandos en combinación con el acabado en negro brillante, si bien es algo soso, tiene pinta de resistir bastante bien el paso de los años, algo bastante importante. Tiene unas plazas traseras con una amplitud muy generosa y podría ser el coche ideal para una pareja con un hijo, no se necesita más espacio, ni en el maletero ni en el interior. Es para mi una opción de compra muy razonable y no te hará desear un MPV o un SUV ya que el 3 cumple a la perfección con estas exigencias.

8.5/10

Y quizás el peor punto del coche sea el propulsor, es cierto que es más que suficiente para mover al Mazda3 con soltura, pero se nota que le falta algo de refinamiento. Consume una media de 6 litros, cuando homologa casi dos litros menos, y eso es debido a que cuesta mantener un ritmo de 120 km/h ejerciendo muy poca carga al acelerador, lo que hace aumentar el consumo. Si sólo quieres una mecánica que cumpla, ésta lo hace y ese es su cometido. Sería un error no comprar este coche porque el motor no sea todo lo prestacional que uno querría, pero hay que reconocer, que es suficiente, simplemente eso, suficiente.

Prueba del Mazda3 Motorfull

Es este último aspecto el que hace que baje un poco su nota media, ese y que su competencia pisa muy fuerte y por los 20.750 euros que cuesta esta unidad, hay un gran número de contrincantes igualmente capaces de realizar las mismas funciones que éste, y ese sí que es un gran handicap, no ofrecer algo que el resto no hagan.