Como todos sabréis, poco a poco las diversas marcas buscan desarrollar nuevas tecnologías que impulsen una movilidad más sostenible de cara al futuro. Y aunque Bentley no es ajena a este gran movimiento, ya bien sea por obligación moral o económica, la lujosa firma lanzará modelos híbridos y diésel en breve. Muchos tachan a este movimiento como una herejía en toda regla, no tanto por la inclusión del movimiento híbrido, sino por la inclusión de sus primeros diésel. Y de hecho hoy hemos podido confirmar que Bentley anda tras un nuevo diésel V8 con la que completar su creciente oferta. ¿Decisión acertada?.

Hace poco el actual CEO de BugattiWolfgang Dürheimer, habló largo y tendido sobre el futuro de Bentley. Y aunque no reveló ningún detalle concreto sobre las posibles variantes de futuros modelos de la marca, lo que está claro es que las nuevas generaciones de sedanes, deportivos y SUV llevará una versión diésel. De hecho ya hay un prototipo funcionando día y noche para que éstos lleguen cuanto antes al mercado. Y se especula que los nuevos modelos diésel que alojará Bentley serán los nuevos V8 TDI que Audi está preparando para el nuevo A8 que saldrá el próximo año.

Unos motores V8 que gracias a los nuevos desarrollos de Audi, harán que puedan llegar a alcanzar más de 400 CV. Sin duda un gran motor para lo que andan buscando en Bentley: un motor potente y que no consuma demasiado, ya que la opción de un V6 sería demasiado frugal y poco extremo, y el nuevo V12 TDI del Audi Q7 sería demasiado arriesgado, ya que últimamente no está teniendo las cifras de ventas que la marca alemana esperaba. Además sería un motor que no cumpliría casi ninguna de los estándares de emisiones de CO2 que hay en Europa.

De todas formas no es la única noticia relacionada con los nuevos modelos más frugales que Bentley tiene en mente. Y es que además de los nuevos modelos híbridos que lanzará en un futuro, el tradicional V8 de 6¾ litros tiene los días contados. Y la razón es muy simple ya que Bentley quiere centrarse en mejorar sus actuales 12 cilindros. Así Bentley podría eliminarlo de la nueva generación del Mulsanne, y de esta forma completarla con un V8 TDI de más de 400 CV.

Tampoco se descartan versiones V6, pero este hecho sería una decisión muy radical para una marca que siempre apostó por potencia y lujo a partes iguales. ¿Herejía?. En mi caso creo que hasta que no probemos todas las versiones no podremos tener una opinión respetable sobre la diversificación de Bentley. Al menos, Bentley es consciente de la situación medioambiental en la que nos encontramos. Y hoy en día está mal visto el lanzamientos de modelos sin pensar en una conciencia global. Es un movimiento social que a nadie se le escapa. Veremos qué ocurre.