No es la primera vez que hablamos sobre las baterías que poseen los modelos híbridos y eléctricos. De hecho, no hace mucho ya reflexionamos sobre las limitaciones de éstas, por lo que no sería descabellado desarrollar sistemas que reemplacen las baterías. Y aunque todos estos sistemas y baterías son caros, parece que ahora los fabricantes se están centrando en desarrollar nuevos líquidos refrigerantes que permitan operar a las baterías a unas temperaturas mayores. De hecho, la mayoría de estos fabricantes, están desarrollando nuevos líquidos refrigerantes, mezclando agua con parafina. Y es que todos sabemos que la principal lacra de las baterías, es el calor. Un factor que delimitan su eficiencia, y por lo tanto, la autonomía del vehículo.

Como muchos de vosotros sabréis, las baterías suelen estar refrigeradas mediante dos procesos, o bien aire muy frío, como es el caso de los Audi Hybrid que probamos hace poco, o bien mediante un circuito refrigerante por agua. Por ejemplo, Nissan eligió que su LEAF no utilizara refrigerante para enfriar las baterías, y de este modo, ahorrarse los costes de producción. Sin embargo, en el otro bando tenemos a Tesla, ya que utiliza unos conductos para enfriar y mantener la temperatura las baterías, mediante líquido refrigerante (circulan unos 7 litros de este líquido refrigerante).

Sin embargo, muchos de los fabricante no pueden esperar a que las próximas generaciones de baterías de iones de litio lleguen al mercado, por lo que en Alemania, están desarrollando un nuevo líquido que mezcla agua con parafina, tratando de mejorar el proceso de refrigeración de estas baterías. De hecho, los científicos aseguran que este líquido tiene un poder refrigerante mucho mayor que el aire o el agua, por lo que se podrían desarrollar unas baterías que operen bajo un rango mucho mayor.

Además, otro de los aspectos sobre los que hay que hablar a la hora de refrigerar las baterías, es el calor latente que existen en las baterías, cuando el circuito no funciona, o estacionamos. La parafina, se encarga de absorver la mayor cantidad de calor cuando las baterías están funcionando, incrementando el calor gradualmente hasta un límite, lo que es importante para una mayor vida útil. Y cuando estacionamos, la parafina va poco a poco enfriándose, radiando el calor acumulado, y devolviéndolo al sistema sin sobrecargar las baterías con demasiado calor.

Un proceso muy importante, y que aún no han sido probadas en actuales baterías comerciales, ya que será el próximo paso que deben dar los químicos e ingenieros. Tobias Kappels del Fraunhofer Institute para el Desarrollo Medioambiental, y el Desarrollo Tecnológico, explicó recientemente que:

Los mayores desafíos es que las actuales baterías puedan adoptar estos líquidos refrigerantes, y de esta forma, optimizar el ciclo de refrigeración.

De todas formas, el equipo de investigación espera poder terminar sus investigaciones este mismo año, y que este sistema pueda ser adoptado por las baterías de los próximos años.