Sin duda, uno de los valores en activo más importantes de una marca, es el valor que ha ido adquiriendo a lo largo de su historia. Y una marca como BMW, lleva muchos años de experiencia e historia a sus espaldas. Y hoy, nos centramos en destacar la transformación que ha ido sufriendo la nueva Serie 3 a lo largo de su historia. Una historia que comienza en 1975, como reemplazo de la “Neue Klasse” (o “New Class”), que tuvo lugar en 1962. Y desde entonces, BMW ya lleva seis generaciones que hoy pasamos a repasar, comenzando con las variantes E21 (de 1975 a 1983), hasta la última la F30 que ha salido este mismo año.

Para empezar, BMW ya introdujo en su día el mencionado E21, en 1975. Un modelo que en sus comienzos, fue diseñado para ser un sedán de dos puertas, así como un cabriolet de aquella época. Además, hay que recordar que este modelo era más largo y grande que el modelo de 2002, pero más algo más pequeño que las variantes más modernas del Serie 3.

Por otro lado, la segunda generación del Serie 3, el E30, fue introducido en 1983, tratando de enfatizar un nuevo diseño más moderno desarrollado por BMW, con una nueva parrilla vertical más ovalada, y que posteriormente le dio a BMW ese toque de distinción en sus frontales que nunca abandonaría la marca. Además, este E30 también introdujo una variante de cuatro puertas, así como la versión station wagon, y por supuesto, el nuevo M3 que fue lanzado por primera vez en 1986.

Hablando de la tercera generación del Serie 3, el E36, hay pocas novedades que destacar. Fue una generación que tuvo lugar entre 1990 y 1999, con la misma configuración que ya tenía la segunda generación. Aunque bien es cierto que en esta generación cabe destacar que todos los Serie 3 tenían motores frontales, y tracción trasera, una identidad que hasta ahora, no ha perdido la Serie 3 de BMW.

Para la cuarta generación, el E46, hay que decir que comenzó en algunos países en 1998, y que por primera vez, BMW introducía la tracción integral xDrive de forma opcional. Un modelo que tuvo mucho éxito entre los grandes consumidores de las berlinas de tamaño mediano, ya que las cifras de ventas de la Serie 3 se dispararon hasta las 561.249 unidades en el 2002, y de hecho hay quien señala que el E46 fue un de los 10 mejores coches construidos en aquel año.

A la cuarta generación le siguió el E90, y entró a producción en el 2005. Un modelo que fue muy controvertido y discutido, ya que BMW quería inspirarse en el Serie 5 rediseñado por Chris Bangle, aunque por suerte, no fue totalmente copiado. De todas formas, fue un modelo un tanto insípido, poco arriesgado y no terminó de convencer a todos.

Todo lo contrario a lo que ocurrió con el E90, la sexta generación del Serie 3, el actual F30 que tuvimos la oportunidad de conducir hace poco, ha llegado este mismo año. Un modelo que supone un gran paso adelante por parte de BMW, incluyendo la nueva gama eficiente de motores. Un modelo que tarde o temprano contará con los nuevos iDrive Touch que vimos hace poco, y que como en cada generación, ha supuesto un paso adelante.