Largo ha sido el camino que ha recorrido Saab a través de un agónico túnel que parecía tener como único final la desaparición de tan histórica marca, pero parece que este camino ha tomado otro rumbo y se dirige hacia un final feliz que podría devolver a Saab de nuevo a una situación estable y de crecimiento.

Hasta la fecha Saab estaba gestionada por unos administradores judiciales que se encargaban de intentar llevar por buen camino el enorme agujero creado en las arcas de la empresa, pero esto parece que ha terminado gracias a la compra realizada por parte de National Electric Vehicle Sweden (NEVS), un consorcio sueco con capital chino y japones que se dedica a la fabricación de vehículos eléctricos.

El precio final de esta operación no está todavía del todo confirmado, pero ya se está hablando de unos 200 millones de euros, dentro de los cuales se incluiría a parte de la propia Saab Automovile a Saab Automovile Tools y Saab Powertrain pero se quedaría fuera del saco Saab Automovile Parts. Además dentro de este saco se incluiría a la fábrica que la compañía sueca tiene en Trollhättan y los derechos de propiedad intelectual del 9-3.

El rumbo que previsiblemente tomará Saab bajo la tutela de sus nuevos dueños será completamente diferente a lo hacía hasta la fecha, ya en su catálogo únicamente encontraríamos modelos eléctricos. Si los planes se cumplen como están fijados el primero modelo de la nueva Saab llegaría para el 2013 o 2014, basado en el 9-3. Veremos al final como va sucediendo los acontecimientos, pero por el momento debemos celebrar que una marca como Saab no desaparecerá del mercado.