Sin duda, Ferraris hay muchos en el mundo. Y no me refiero en cuantía, sino en cuanto a modelos y diseños que han precedido al nuevo Ferrari F12 Berlinetta que fue presentado en el pasado Salón de Ginebra 2012. E incluso este mismo modelo, nos recuerda a ciertos modelos del pasado de Ferrari, dado que la marca italiana, siempre ha sabido dar un toque muy personal a todos sus modelos, sin perder ni un ápice de su estilo y diseño, que son inconfundibles. Y hoy, nos llega otra bonita historia referente a un modelo clásico de Ferrari, y quizás uno de los más famosos. Y es que un Ferrari 275 GTB4 ha sido mandado a la Ferrari Classiche para su completa restauración. Un modelo que, por si no lo recordáis, perteneció al mítico Steve McQueen en la película Bullitt que se rodó en San Francisco en 1968, por lo que gracias a este legado, aún cobra más importancia.

Como habréis el Ferrari Classiche es una de las áreas oficiales que tiene la marca italiana, que se encarga de restaurar y del mantenimiento, de todos los modelos clásicos de Ferrari. De hecho, a cada propietario se les entrega un Certificado de Autenticidad que corrobore este mantenimiento o restauración. Una restauración que será oficial, a diferencia de otros modelos recientes, como el Ferrari F-340 Competizione que presentó Gullwing America hace unos meses. De todas formas, hay que recordar que Ferrari tiene una política muy estricta para la reconstrucción de cada modelo oficial, ya que los modelos deben ser entregados con las mismas especificaciones con las que dejaron la factoría.

Y es que al parecer, uno de los propietarios posteriores a la película Bullitt, decidió modificar el coupé, convirtiéndolo en convertible. Por lo que el actual propietario del Ferrari 275 GTB4 quiere devolverlo a su estado original, algo que podría ser un problema si Ferrari no aceptase a este modelo, aunque creo que con un modelo tan famoso, podría hacerse una excepción. Además, la firma italiana siempre ha reconocido que la restauración de modelos antiguos, es siempre una inversión ganadora, ya que tal y como ocurrió con el 250 GTO (y que fue construído específicamente para Stirling Moss) que se subastó hace poco, llegó a alcanzar unos 35 millones de $.

Otros modelos que fueron subastados en el pasado (en la época de los 90), fueron los famosos 250 GTO de 1962, que alcanzó unos  10.756.833 de $, y que fue destronado en 2008 por otro modelo Ferrari, el 250 California de 1961, y que se vendió por 10.910.592 de $. Y sin embargo, este mismo modelo fue batido en el 2011 por un 250 Testa Rossa de 1957, que llegó a costar unos 16.39 millones de $. ¿Batirá el 275 GTB4 el récord si se pone a subasta?. Suponemos que sí, pero la pregunta es si su verdadero dueño lo va a subastar o no.