Hablar de Ferrari y del fuego no es nuevo, de hecho, es demasiado habitual y no pasan 2 meses sin que hablemos de ello. La proporción de coches vendidos que se han quemado es demasiado elevada y si en el 458 Italia tuvieron que revisar prácticamente todos, con el FF parece que seguirán un camino similar por noticias como estas y es que ya van 3 unidades que se van directamente al desguace por culpa del fuego.

Si yo fuera dueño de un FF creo que habría llamado a la marca para exigir una revisión de todo lo que se pueda quemar, es decir, todo el coche. Los Ferraris siempre se han caracterizado por reunir el lujo y la deportividad de una manera sin igual, y todo esto, con un carácter exclusivo fuera de toda duda. Pero cuando los problemas de fiabilidad empiezan a aparecer, otra vez, todo lo anterior pierde su valor. Y esto, no puede pasar en una marca como Ferrari.

El acontecimiento ocurrió cerca de Cracovia, en Polonia, en la autovia A4 por la que circulaba este FF. Según un testigo que pudo hablar con el conductor, afirmó que el fuego se inició de forma espontánea y que se metieron en la cabina a través de los pedales. No obstante, el conductor pudo apartar al coche de la carretera y salir ileso, eso sí, el susto que tiene que tener debe ser monumental. Los bomberos no pudieron hacer nada por salvar al FF y sólo pudieron certificar la muerte prematura del primer vehículo de la marca del Cavallino Rampante con tracción integral.