Como diría Bart Simpson, "Flipa colega". Eso es lo que he pensado cuando me han propuesto escribir sobre lo que podría ser uno de los mayores avances a largo plazo en el campo de la reparación de las carreteras. En España nos caracterizamos por tener algunas carreteras en un estado horrible y ahora con la crisis, más. No hay dinero para hacer nuevas carreteras, ni para actualizarla a las nuevas normas europeas y por supuesto, tampoco lo hay para repararlas.

Este sistema se encarga de "salir del paso", es decir, no lo repara definitivamente, pero crea una película que rellena el pequeño agujero hasta que se pueda reparar usando los metodos tradicionales. Eso sí, avisan que si son zonas pequeñas se pueden emplear como una solución definitiva, todo dependerá del tamaño y de la profundidad.

El invento lo ha llevado a cabo un grupo de estudiantes de la Case Western Reserve University de Cleveland (Estados Unidos) y sobre todo, han conseguido que el sistema sea sencillo y fácil de aplicar. De echo, una patrulla de policía podría emplear el producto para parchear temporalmente el agujero o el bache. La teoría es simple, un fluido no newtoniano es capaz de variar sus viscosidad de dos maneras:

  • Con el cambio de temperatura
  • Con el cambio del esfuerzo al que se le someta

Con esta premisa, el proyecto podría ahorrar mucho dinero en suspensiones y en disgustos para los conductores, y sobre todo, sería un arma electoral fantástico para el alcalde del futuro. Tomen nota señores políticos, esto es importante para la seguridad vial y no poner tantos radares. Aquí tienes un vídeo de como funciona:

Pero vayamos al tema, el material principal que se utiliza es la fibra de aramida mezclada con silicona, de esta manera se hace impermeable y permite que sea prácticamente indestructible. En el interior se almacena un fluido compuesto de partículas de diferentes tamaños que al mezclarse con agua se adaptan a cualquier tipo de agujero, una de las maneras de hacer valer su universalidad. Es tal la versatilidad, que afirman que se podría hasta comer. Eso sí, también avisan que el sabor puede no ser todo lo agradable que quisieras.

Cada bolsa podría costar cientos de dólares, pero al poder ser reutilizables, una vez se repare completamente el agujero, serviría para otro nuevo. El problema, los posibles hurtos y es que no dejan muy claro si es tan fácil retirarlo como ponerlo. Me veo un mercado negro de estos "arreglabaches" en las peores zonas de cada ciudad. Y es que en España, somos muy nuestros.