Sin duda alguna, los coches eléctricos sólo tienen sentido cuando los usamos diariamente en la carretera, para poco después de llegar a casa, recargar sus baterías casi descargadas. Sin embargo, ¿que pasaría cuando llegamos a la casa, y necesitamos salir urgentemente a realizar alguna tarea no programada?. Quizás en este aspecto, tendría sentido que pudiésemos disponer de baterías intercambiables. Es por ello que hoy nos preguntamos a cerca de si para los coches eléctricos: ¿es mejor los actuales sistemas de recarga rápida o mejor un sistema que reemplace las baterías?. Un tema nada trivial, desde luego.

En el caso de los nuevos sistemas de baterías intercambiables, hemos de recordar que Romanian Design Team quiso ir mas lejos en el concepto de coche ecológico, ya que intercambian las partes traseras, de tal forma que el coche pasara a ser híbrido o bien eléctrico, según nuestras necesidades. Sin embargo, parece que los futuros sistemas de cambio de baterías para los conductores privados, ya están siendo usados en Israel. Mientras que por otro lado, la alternativa japonesa propone otra cosa, cientos de instalaciones de carga rápida de carácter publico, y que están llegando poco a poco a EE.UU., y dentro de podo a Europa. Es por ello que actualmente existe este dilema que hoy debatimos.

Y para empezar, hay que decir que los sistemas que carga rápida, han mejorado muchísimo, e incluso han alcanzado un estándar, y actualmente ya es posible recargar las baterías, llegando a un 80% de su capacidad, en tan sólo unos 15 o 30 minutos. El 20% restante, necesita mucho tiempo, sobretodo para que las baterías tengan un margen de seguridad. Mientras que en el caso del cambio de baterías, tan sólo tardaría 5 minutos, independientemente de la capacidad de éstas.

Por otro lado, en cuanto al capital que tienen que invertir en cada sistema, los sistemas de recarga rápida, son mucho mas baratos. Únicamente se necesitan ciertas mejoras en la red eléctrica de cada usuario, que podrían llegar a costar entre los 15.000 y 25.000 $. Mientras que en el caso de las estaciones de intercambio de baterías, la situación es mucho más compleja, debido a que se involucran sistemas autómatas, de refrigeración, y mecanismos de seguridad, todos ellos muy complejos. Es por ello que cada estación llegaría a costar un ojo de la cara, al menos hasta que los sistemas estén mas desarrollados.

A cada uno de estos sistemas, habrá que añadirle otros costes para el usuario privado. En el caso de la recarga rápida, únicamente habrá que pagar el kWh que consumamos al recargar las baterías, pero habrá que entender que generalmente estos kWh son mas caros comparados con la electricidad del hogar. Es una forma que los suministradores puedan recuperar parte de la inversión que hacen en las actualizaciones de las infraestructuras para redes de alto voltaje. Mientras que por otro lado, en el caso de Israel, no existe opción alguna: todos los usuarios pagan por los sistemas de intercambio de baterías una subscripción, las usen o no. Y aún así, desde Israel dicen que el precio de las subscripciones sigue siendo rentables para todos aquellos que posean un coche de gasolina.

En cuanto a la localización y tamaño de estos sistemas, los sistemas de recarga rápida, apenas ocupan tamaño, por lo que pueden incorporarse a garajes privados, así como de uso público, y que ocuparían una plaza de parking como mucho. También hay que decir que estos sistemas, por ser públicos, pueden llegar a tener problemas de correcto uso y deterioros.

Sin embargo, en el caso de los grandes sistemas de intercambio de baterías, el espacio que actualmente, sería similar a de un sistema de lavado automático situado en las gasolineras. Es por ello que estos sistemas, suelen estar también en gasolineras, ya que al necesitar este espacio extra, pueden  instar todo tipo de infraestructuras, como un colector solar que recargue las baterías que tiene el sistema en su interior (normalmente, pueden albergar hasta 12 baterías).

De todas formas, hay que tener en cuenta que ambos sistemas son a medio/largo plazo, sobretodo las estaciones de intercambio de baterías, y que poco a poco la demanda y el aumento de cada infraestructura, aunque está claro que los sistemas de recarga rápida son una solución mas inmediata y tienen un impacto económico menor, y aún así, es un sistema poco desarrollado en sitios como Europa. Aunque tampoco debemos descartar, que en un futuro, los sistemas de cambios de baterías, no vayan a tener su cuota de marcado, aunque no sé a que nivel.