MR Car Design se dedica a preparar coches al más puro estilo alemán, es decir, sin grandes paragolpes, entradas de aire, fibra y formas imposibles, sólo consiste en potenciar el coche y "tirarlo al suelo". La combinación no es mala y tengo que reconocer que mucho más lograda esteticamente que alguna aberración española.

Por partes. La mecánica ha sido revisada con un nuevo filtro de aire K&N, un sistema de escape específicos y una optimización de la centralita que gobierna a esta bestia con tracción permanente a las cuatro ruedas. Con los 325 CV que ofrece el Insignia OPC de serie hay quien piensa que es suficiente; pero otros que no. Con estos cambios la potencia aumenta en 50 CV hasta alcanzar los 375 CV y 495 Nm de par motor.

Con este aumento en la potencia, el rendimiento ha sufrido una mejora considerable. Tarda 2 décimas menos en acelerar de 0 a 100 km/h, en concreto pasa de 6 a 5,8 segundos. No tenemos datos de velocidad máxima, pero como la unidad de serie parece que está limitada electronicamente a 250 km/h. Todo esto exprimido de su motor 2.8 litros twin-turbo V6.

Para bajar tanto la carrocería se ha confiado en una suspensión neumática de altura regulable G-Ride de Reil Performance, aderezado por supuesto con unas llantas de 20 pulgadas ancladas en neumáticos de bajo perfil y altas prestaciones firmados por Hankook.