En poco más de una semana el Salón Internacional de New York abrirá sus puertas y como suele ser normal en la antesala de un salón las marcas se apresuran a enseñar que modelos tendrán en sus stand. Una que estará allí será Mercedes-Benz, con entre otros el SL65 AMG que os enseñé el miércoles y con el restyle que ha sufrido el GLK.

Estéticamente sigue conservando las mismas líneas y aspecto, pero el diseño se ve ligeramente remodelado y se distingue perfectamente del modelo actual. Todo su frontal se ve modificado con unos nuevos faros un poco más alargados en su parte interior, la parrilla tiene dos líneas trasversales en vez de tres, la entrada de aire central es más grande y los faros antinieblas pasan a ser un poco más discretos y mejor integrados en el conjunto.

La parte trasera, en cambio, sufre cambios pero bastante sutiles. Cabe destacar el nuevo diseño del difusor trasero integrando perfectamente en el las salidas de la línea de escape, además de que el parachoques es más redondeado. Lo que no cambia apenas nada son los faros traseros, siguen siendo igual de enormes e igual de feos.

Aunque con el paquete exterior AMG mejoraremos su estética miremos por donde lo miremos, con insercciones de cromados en la parrilla, discretos faldones delanteros y traseros, luces diurnas tipo LED, llantas de 19 pulgadas y una suspensión con una configuración más deportiva.

Mecánicamente contará desde el primer momento de su comercialización tres motores diésel y tres motores gasolina, con rangos de potencia que van de la siguiente manera:

  • 200 CDI de 143c.v.

  • 220 CDI de 170c.v.

  • 350 CDI de 265c.v.

  • 220 gasolina de 170c.v.

  • 250 gasolina de 204c.v.

  • 350 gasolina de 306c.v.

Su comercialización en Europa no se espera hasta el verano, y sus precios para España todavía no han sido anunciados.