En el año 2002 Mercedes-Benz decidió resucitar la marca Maybach para tratar de hacer frente a nombres como Rolls Royce o Bentley. El objetivo era simple: ofrecer un producto que aunase lujo y tecnología a partes iguales, aunque con una imagen un poco más discreta y sobria que la de sus rivales británicos. Aunque en un principio se las prometían felices, la verdad es que el interés por los Maybach 57 y 62 se ha ido desvaneciendo con el tiempo, a pesar de los esfuerzos que la marca ha hecho en forma de ediciones especiales y versiones algo más deportivas - Landaulet, 57S, 62S, Zeppelin.

En un escenario de recesión, donde cada euro cuenta y donde las marcas no están para aguantar proyectos deficitarios, la situación de Maybach se había vuelto insostenible hasta el punto de que en Mercedes-Benz le han puesto hasta fecha de caducidad: 2013. Eso es lo que se desprende de un artículo publicado en AutoWeek a partir de las palabras de un "confidente" bien situado en la estructura del fabricante alemán. En este sentido, la razón oficial del cierre de Maybach son las escasas ventas que la marca ha generado en los últimos años, lejos de las 800 que se habían marcado como objetivo anual.

De esta forma, todo parece indicar que Mercedes-Benz ha dado la orden para que se paralicen los trabajos de desarrollo en la nueva generación de modelos, los cuales tendrían que haber visto la luz en 2014. En su lugar, el fabricante alemán piensa desarrollar una nueva versión basada en la próxima generación del Mercedes-Benz Clase S, la cual recuperará la denominación Pullman, situándose a la misma altura que los modelos firmados por Maybach.

Hemos llegado a la conclusión de que es mejor cortar con las pérdidas que generaba Maybach que continuar hacia un futuro incierto en una marca que ha fracasado a la hora de alcanzar las expectativas de ventas originales.

Los planes para llenar el hueco dejado por los Maybach 57 y 62 con le próxima generación de la Clase S ya están sobre la mesa, un modelo que será ofrecido con tres batallas y seis carrocerías diferentes, incluyendo el tope de gama S600 Pullman.

Esta decisión parece estar basada en un estudio encargado por el propio fabricante alemán, en el que se demuestra que un potencial Mercedes-Benz S600 Pullman podría hacer frente a marcas como Bentley o Rolls Royce de mejor forma que Maybach, una marca que a pesar de estar muy bien valorada en Alemania, nunca ha acabado de gozar del favor del (acaudalado) público más allá de sus fronteras.

Esta noticia llega después de que, hace unos meses, se especulara con la posibilidad de que Aston Martin colaborara en el desarrollo de los Maybach 57 y 62, una alianza que desgraciadamente nunca llegó a buen puerto. A pesar de la mala noticia que significa la desaparición de una marca como Maybach, su producción seguirá hasta el año 2013, fecha en la que Mercedes-Benz debería presentar la nueva generación de la Clase S. He de admitir que, como buen aficionado a los clásicos que soy, la idea de un nuevo Mercedes-Benz S600 Pullman me atrae mucho más de lo que me ha atraído Maybach en todos estos años, así que, como suelen decir, no hay mal que por bien no venga.