Hace un par de años, MINI aprovechó el escaparate que representa un evento como el salón de Frankfurt para presentar dos propuestas conceptuales de lo más interesantes: el MINI Roadster y el MINI Coupe. Del segundo ya conocemos todos los detalles, e incluso pudimos verlo en directo en la cita alemana. Del segundo, sin embargo, casi no hemos vuelto a tener noticias. De hecho, salvo por alguna que otra foto espía, daba toda la impresión que BMW había dejado el proyecto un poco de lado. Afortunadamente finalmente no ha sido así: justo ahora que empieza a hacer frío de verdad, MINI ha decidido presentar oficialmente el MINI Roadster, el último miembro en llegar a la familia.

Básicamente, el MINI Roadster no es más que un MINI Coupe con un techo de lona. Los detalles y las especificaciones técnicas son más o menos las mismas, reduciéndose las diferencias a pequeños detalles prácticamente imperceptibles para el ojo no experto (salvo, obviamente, el techo de lona). Como en el caso de la versión coupé, el Roadster ha sacrificado las plazas traseras en pro de la deportividad. En este sentido, el parabrisas cuenta con una inclinación bastante más notoria en en las versiones estándar, lo que ayuda bastante a la hora de dar esta imagen de pequeño deportivo. Y es que si el MINI Roadster tiene un rival, éste no es el Renault Wind sino el Mazda MX-5. Apuntando alto, claro que sí.

Prueba de ello es que las versiones en el MINI Roadster arrancan a partir de acabado Cooper, en lugar de hacerlo en el One como el resto de modelos de la gama. Esta primera versión ofrece 122 CV y un par máximo de 160 Nm, homologando a su vez un consumo de 5,7 l/100 km. A pesar de ser la versión de acceso a la gama, el MINI Cooper Roadster es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 8,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 200 km/h.

Por potencia, la siguiente versión corresponde al MINI Cooper SD Roadster, la única que estará disponible con un motor turbo-diésel. Éste ofrece 143 CV y un abrumador par-motor de 305 Nm, todo ello consumiendo 4,7 l/100 km. En este caso, la aceleración a los 100 km/h baja en unas décimas hasta los 8,1 segundos, y la velocidad máxima se sitúa en los 212 km/h.

A estas dos versiones le siguen las dos más prestacionales de que dispondremos en un primer momento. Por un lado, el MINI Cooper S Roadster equipará el ya conocido motor 1.6 turbo-alimentado de 184 CV y 240 Nm. Aquí las cosas ya empiezan a ponerse serias, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos y una velocidad máxima de 226 km/h. El fabricante alemán, por su parte, homologa un consumo de tan solo 6 l/100 km, lo que se me hace un poco difícil de creer dadas las aptitudes del pequeño biplaza.

Sin embargo, todavía hay más: el MINI Cooper S John Cooper Works Roadster se caracteriza no solo por tener el nombre más largo del panorama automovilística actual, sino que, además, cuenta con un motor capaz de ofrecer 211 CV de potencia y un par de 260 Nm. Gracias a ello, la versión tope de gama consigue llegar a los 100 km/h en 6,3 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 236 km/h, todo ello consumiendo 7,3 l/100 km. Teniendo en cuenta que el Mazda MX-5 se queda en 160 CV, 194 km/h de velocidad máxima y 8,9 segundos para llegar a los 100 km/h, sin duda es toda una hazaña.

Una de las cosas que más llama la atención en el nuevo MINI Roadster es que el techo de lona retráctil es de accionamiento manual, a la antigua usanza. Los responsables de la marca han justificado esta decisión aludiendo a razones de peso, espacio y simplicidad. Y razón no les falta: gracias a ello, el MINI Roadster puede ofrecer hasta 240 litros de capacidad en el maletero, una cifra que aunque se queda a 30 del Renault Wing, supera en 90 litros al roadster de Mazda. Aparentemente, el accionamiento es de lo más sencillo, e incluso puede hacerse desde el propio interior del vehículo (eso sí, dejándonos la espalda en el intento).

Como en toda versión descapotable que se precie, la carrocería cuenta con refuerzos en la parte inferior así como en el marco del parabrisas, un pequeño extra que, por fortuna, no han incidido en exceso sobre el peso del conjunto. Por detrás de los asientos se levantan un par de barras anti-vuelco, las cuales se integran bastante mejor en la estética del nuevo modelo de lo que lo hacen en el MINI Cabrio de cuatro plazas. Con el fin de tratar de evitar sustos cuando rodamos a altas velocidades, el MINI Roadster cuenta con un pequeño alerón retráctil que se eleva a 50 km/h, a imagen y semejanza del que podemos encontrar en el MINI Coupe.

Con la llegada del MINI Roadster, la familia MINI crece hasta las cinco variantes diferentes: a él hay que sumar los MINI Cabrio, MINI Coupe, MINI Clubman y MINI (a secas). De momento lo único que sabemos es que la última entrega de la saga familiar no se pondrá a la venta hasta el año que viene, razón por la cual todavía no sabemos nada acerca de los precios, acabados y equipamientos que tendremos para el mercado español. Lo que sí tenemos, no obstante, es una galería de fotos con imágenes de la nueva propuesta de MINI como para aburrirse.