
El Porsche 911 es un coche muy particular. A pesar de compartir genes con el Volkswagen Escarabajo, de contar con un motor de tan sólo seis cilindros… y de tenerlo montado en el lugar “equivocado” (por detrás del eje trasero), el deportivo alemán nunca ha tenido problemas para codearse con los modelos más prestacionales de Ferrari o Lamborghini. En este sentido, el último 911 GT3 RS 4.0 es un muy buen ejemplo de ello. No obstante, no es la primera vez que en Porsche quieren ir un poco más allá, desarrollando un nuevo modelo diseñado específicamente para luchar de tú a tú con sus competidores más directos.
De hecho, algo similar pasó en los años 80 con el incomprendido 928, un gran turismo que montaba un motor V8 en posición delantera, y que estaba llamado a sustituir al 911 como estandarte de la marca. No obstante, y a pesar de que el 928 era un magnifico deportivo, la gente seguía prefiriendo el vetusto 911. En los últimos meses, las noticias acerca de los planes de Porsche para ofrecer un deportivo capaz de rivalizar con el Ferrari 458 Italia no han hecho más que aumentar. En palabras de Matthias Mueller, CEO de la compañía:
Entre el 918 Spyder y 911 GT2 RS todavía hay un hueco donde nuestros rivales italianos actualmente están muy activos. Nosotros estamos investigando esa posibilidad internamente; tomaremos una decisión a mediados de año.
Según apunta Auto Express, el nuevo deportivo del fabricante alemán equiparía un motor V8 en posición central-trasera y se situaría a caballo entre el actual 911 y el espectacular (tanto por diseño como por precio) 918 Spyder. ¿El objetivo? Ofrecer una alternativa real a lo último de Ferrari, así como al McLaren MP4-12C o al sustituto del Lamborghini Gallardo. Tal y como se puede ver en los renders que ha publicado la revista británica, el nuevo biplaza de Stuttgart contaría con una estética bastante pareja a la del 918 RSR presentado en el salón de Detroit, y sería más ancho, más largo y más bajo que el actual 911.
Evidentemente, la nueva referencia en cuanto a deportividad de Porsche tendría que marcar nuevos estándares en cuando a tecnología y rendimiento se refiere. En este sentido, estaría basado alrededor de un monocasco realizado en fibra de carbono, como es el caso del MP4-12C de McLaren. Asimismo, el fabricante alemán también sacaría provecho de todas las soluciones que se han utilizado en el GT3 RS 4.0 y el GT2 RS a la hora de reducir el peso del conjunto, como por ejemplo paneles de la carrocería fabricados en fibra de carbono, y un buen repertorio de otros elementos acabados en aluminio.
Estéticamente, y como es habitual en la marca de Stuttgart, el nuevo biplaza se inspirará en diferentes modelos de la marca, incluyendo la próxima generación del 911 así como el 918 RSR. Las proporciones serían las de un motor central al uso, aunque Porsche podría optar por una caída del techo como la que tiene el Cayman. Sea lo que sea, lo que está claro es todos los paneles de la carrocería del nuevo deportivo de la marca serán completamente nuevos. En un principio se ofrecería como un coupé - como se puede ver en los renders - aunque no se descarta una versión roadster en el futuro.

El tema del motor es quizás el que más interrogantes presenta. Partiendo de que la base será un motor V8 turbo-alimentado, las opciones de Porsche se reducen prácticamente a dos. Por un lado, está el 4.8 V8 del Panamera Turbo y el Cayenne Turbo. No obstante, y a pesar de que con él se reducirían los costes de una forma bastante significativa, se trata de un propulsor bastante pesado, lo que iría un poco en contra de la filosofía del modelo. La otra opción pasa por usar el 3.4 V8 del RS Spyder de competición, el mismo motor que también equipa el 918 Spyder (excepto por la parte híbrida), aunque para la ocasión estaría turbo-alimentado.
Lo que más me hace dudar de todo el proyecto es el propio 918 Spyder y las similitudes que, a priori, presentan ambos modelos. Partiendo de que el nuevo deportivo de Porsche debería contar con un precio entorno a los 190.000€ para poder competir contra el 458 Italia y el MP4-12C de forma directa, se me hace difícil pensar que el fabricante alemán quiera ofrecer un coche con prácticamente las mismas características que el 918 Spyder, teniendo en cuenta que éste costará unos 750.000€. Mismo V8, mismos niveles de potencia, misma estructura de carbono; cierto es que el nuevo modelo no contaría con la revolucionaria tecnología híbrida, pero para mi se trata de dos propuestas muy parecidas - algo así como el Murcielago y el Reventon de Lamborghini. ¿Tendría sentido? Sería como tirar piedras sobre el propio tejado…
Una de las cosas que ya se está empezando a dar por hechas es el nombre elegido para este nuevo proyecto: 961. A poco que estéis al corriente del historial de la marca en Le Mans, recordareis que el 961 era la versión de competición del 959 con la que pretendían participar en 1986 bajo la reglamentación Grupo B. No obstante, el accidente de Henri Toivonen ahora hace 25 años y sus posteriores consecuencias obligaron a aparcar el proyecto, aunque eso no impidió que Porsche participara en Le Mans con este modelo. He aquí otra de las cosas que me parecen sospechosas: Porsche nunca ha repetido nomenclatura entre sus modelos (a excepción del 911, aunque para eso están las diferentes generaciones: 997, 996, 993, 964, 930…) por lo que me resulta extraño que ahora vayan a hacer lo propio con esta propuesta.
Sea lo que sea, lo que es indudable es que Porsche quiere ofrecer un deportivo a la altura de la competencia, lejos de las obvias limitaciones que implica un coche con un motor de seis cilindros en posición trasera. La pregunta, ahora mismo, es: ¿es eso también lo que quiere el público? Si por una cosa se caracteriza la marca alemana es por lo puristas que suelen ser sus admiradores. Ya pasó en el pasado con el 928 y podría volver a pasar lo mismo ahora: que cliente siguiera prefiriendo el 911 a cualquier otra alternativa. Me imagino que sólo el tiempo lo dirá…
Vía: Auto Express










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