Muchos sabemos que las localizaciones de los radares en muchos casos son bastante raras. Ubicados en rectas con gran visibilidad, muchos carriles y pocos problemas circulatorios son habituales en las carreteras españolas, pero algo me dice que no será únicamente en España donde los podamos encontrar. Además de radares de velocidad, es habitual instalar en los dispositivos GPS distintos POIs (Points Of Interest, punto de interés) como son radares de semáforos, controles de alcoholemia o puntos negros. Muchas veces hacemos esto para no llevarnos sustos por la carretera, no porque queramos saltarnos las normas. Como he mencionado antes, encontramos muchos radares en lugares más seguros que otros, y si vamos concentrados en la carretera y no en la velocidad podemos sobrepasar el límite, sobretodo ahora que tenemos que ir a 110 Km/h.

Pero en Estados Unidos algunos senadores ven que el hecho de llevar los controles de alcoholemia en un GPS o a través de redes sociales y programas en tiempo real, sirve para eludirlos y beber tranquilamente. En este aspecto coincido con ellos, pero la forma con la que quieren combatirlo me parece errónea y exagerada. Quieren prohibir las bases de datos y los programas que puedan usarse para eludir los controles de alcoholemia en todas las plataformas móviles, como Android, iPhone o Blackberry, aparte de los navegadores GPS.

Este tipo de tecnología es completamente legal, ya que sólo almacena las coordenadas de un lugar, al que posteriormente nosotros le damos un nombre, que puede ser radar fijo como puede ser restaurante familiar o gasolinera barata. Intentar prohibir esto es lo mismo que culpar al protocolo P2P de transferencia de archivos por infringir derechos de autor, cuando en realidad son las personas las que hacen ese mal uso de la tecnología. Puedo entender que otras tecnologías como son los detectores de radar generen más controversia, aunque a mi parecer deberían ser legales también (y no ser legales los que interfieren con los radares para evitar su funcionamiento).

No se puede parar el progreso, aunque es cierto que cada vez más existen tecnologías al alcance de los usuarios que nos permiten hacer cosas que sólo unos pocos podían años atrás. Creo que la forma en la que se deberían luchar estas cosas es con las mismas técnicas que las idearon, con ingenio y desarrollo por parte de la policía, y no restringiendo las libertades de las personas. Personalmente soy partidario de las tecnologías que hemos visto para detectar niveles de alcohol en el conductor, como el presentado por la NHTSA, pero como de momento no se puede hacer, si bebéis, usad el transporte público.

Vía: Autoblog