Un año más, el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra ha abierto sus puertas al mundo, mostrando lo mejor (y también lo peor) de cada casa. Gracias a MotorFull, este año he tenido la oportunidad de cubrirlo en primera persona, lo que ha sido toda una experiencia: hacer fotos, recorrerme el salón de arriba a abajo en tiempo récord, atender a las presentaciones, ir a la sala de prensa a enviar las fotos, etc. Todo esto me ha dado la oportunidad de tener un punto de vista privilegiado sobre todas las novedades que se han presentado (porque a veces, una imagen vale más que mil palabras). Así pues, y una vez los ajetreados días de prensa ya son cosa del pasado, echemos un vistazo a lo mejor que ha dado de sí la cita suiza... y también lo peor, que de cosas malas, haberlas también haylas.

Para empezar, hagámonos la siguiente pregunta: ¿cuál ha sido el auténtico protagonista del Salón de Ginebra? Realmente, se trata una pregunta de difícil respuesta, más cuando en esta edición, los tres tenores italianos - Ferrari, Lamborghini y Pagani - han presentado nuevo modelo, lo que se podría decir que es todo un acontecimiento. Si me he de quedar con uno de los tres, diría que el que se lleva el pastel ha de ser el Ferrari FF. Y os daré tres razones: primero, porque es el primero Ferrari con tracción a las cuatro ruedas; segundo, porque se trata de un diseño que rompe con la tradición más reciente de la marca; y tercero, porque, visto lo que ofrece la competencia, estamos hablando de un vehículo casi único: un *gran turismo * de cuatro plazas, con una estética muy cuidada, innovadora, y con un potente V12 de 670 caballos bajo el capó.

Claro que los vecinos de Santa'Agata Bolognese no se han quedado atrás con su Lamborghini Aventador LP700-4. Se trata del primer deportivo de la firma italiana en vestir un monocasco realizado en fibra de carbono. No estamos hablando de un detalle cualquiera, no; estamos hablando de una tecnología que, hasta hace poco, estaba reservada a la créme de la créme, a los mejores super-deportivos. Tanto el motor como el cambio son de nueva factura, lo que, especialmente en el caso del propulsor, significa romper con una tradición que arrancó con el Miura y que, con pequeñas modificaciones, ha visto como su doce cilindros evolucionaba durante casi 40 años hasta su última aparición en el Murcielago SV.

De hecho, el Lamborghini Aventador LP700-4 es tan buen deportivo, que los "pobres" que se compraron un Reventon no hace ni tres años, soltando la no despreciable cifra de un millón de dólares, no deben estar muy contentos que digamos: el Aventador le supera en casi todos los parámetros, a parte de contar con un diseño y una ingeniería plenamente del siglo XXI. Como bien dijeron en su presentación, el nuevo V12 de la casa italiana ha saltado dos generaciones con esta nueva entrega... y yo no podría estar más de acuerdo.

El tercer en discordia ha sido el Pagani Huayra. A pesar de que el coche gana, y mucho, en directo, a mi personalmente sigue sin convencerme. Seguramente significa un salto qualitativo y tecnológico importante respecto del Zonda, pero yo sigo pensando que se ha perdido algo del espíritu y la pasión inicial en este proyecto. Sir ir más lejos, el glorioso 7.3 V12 atmosférico ha dado paso a un V12 turbo-alimentado que, a pesar de ser significativamente más potente y ofrecer un par auténticamente devastador, ni suena ni tiene el carisma que sí ofrecía el primer modelo de Horacio Pagani.

Es evidente que, con estas tres presentaciones en cartel, los otros fabricantes no lo deben haber tenido fácil para captar la atención de la gente. Gumpert, por ejemplo, ha unido esfuerzos con el diseñador italiano Touring Superleggera para ofrecer un producto totalmente nuevo: el Gumpert Tornante. A pesar de contar con el mismo propulsor 4.2 V8 bi-turbo, el nuevo fast tourer de los alemanes brilla por su diseño elegante y senzillo, en contraposición a los excesos del Apollo.

Por su parte, Koenigsegg presentaba el Koenigsegg Agera R, una evolución del modelo estrella de la marca, que, gracias a los 1.115 caballos de potencia, y los 1.200 Nm de par que ofrece su V8 bi-turbo, está llamado a rivalizar de tú a tú con el Bugatti Veyron SuperSports, también presente en la cita suiza. Visto el panorama, no es de extrañar que los españoles de GTA lo hayan tenido francamente difícil para llamar la atención con el espectacular GTA Spano, y eso que para la ocasión, venía pintado en un llamativo color rojo.

Claro que el salón no sólo ha versado en los deportivos de altos vuelos. Un escalón por debajo tenemos propuestas interesantes como el Jaguar XKR-S, una versión radical y mucho más deportiva del gran turismo británico, presentada para celebrar los 50 años de vida del popular E-Type; o el Aston Martin Virage, un deportivo que se sitúa a caballo del DB9 y el DBS, y con los que guarda un parecido casi idéntico. Lexus, por su parte, presentaba (¡por fin!) el Lexus LFA Nürburgring, un paquete deportivo que, por 70.000€ adicionales, mejora lo inmejorable, dotando al V10 nipón de un carácter mucho más deportivo si cabe.

Alfa Romeo sorprendía a todos con el pequeño Alfa Romeo 4C, un deportivo de tamaño compacto que probablemente pasará a la producción a medio plazo. Muy parecido, estéticamente hablando, al Artega GT, también presente en el salón con una versión eléctrica, el nuevo Alfa Romeo equipa un motor turbo-alimentado de 1.75 litros de cilindrada, capaz de rendir cerca de 200 caballos, lo que unido a un peso que no llega a los 900 kilos, le garantizarán unas prestaciones de referencia.

En este sentido, y hablando de deportivos pequeños, no puedo pasar por alto al Wiesmann Spyder Concept, un estudio de diseño verdaderamente atractivo y que a mi me llamó mucho (y muy gratamente) la atención. Lotus, por su parte, presentaba la versión aligerada del Elise, llamada Lotus Elise Club Racer, así como un programa de personalización para el Evora, realizado por el preparador Mansory - quienes, por cierto, se presentaron en Ginebra con dos horribles interpretaciones del Mercedes-Benz SLS AMG y del Ferrari 458 Italia, a cuál peor.

Hablando de Mercedes-Benz, las novedades más importantes eran el nuevo Mercedes-Benz SLK y el nuevo Clase C Coupe, dos modelos que todavía no habían sido presentados en Europa. BMW por su parte sorprendía con un el BMW Vision ConnectedDrive, un concept muy deportivo de un tamaño que se situaría por debajo del BMW Z4.

Siguiendo con los grandes fabricantes alemanes, Audi presentaba el Audi A3 Concept, un estudio de diseño que podría indicarnos hacia donde irán los tiros en la próxima generación del compacto de Ingolstadt. Lo que más sorprende es, sin duda, su nueva configuración de tres volúmenes y cuatro puertas, lo que rompe con la tradición del modelo. La razón de este cambio hay que buscarla en la intención de Audi de afianzarse en el mercado norteamericano, donde este tipo de hatchbacks de tres y cinco puertas no tienen tanta salida.

Volkswagen, por su parte, mostraba los resultados de la adquisición del diseñador Giugiaro con dos interesantes concepts, mientras que en su stand, el protagonismo estaba compartido emntre el nuevo Volkswagen Tiguan, así como por el esperado (aunque prescindible) retorno del Volkswagen Golf Cabriolet. Finalmente tenemos a Porsche, una marca que, en un stand bastante decepcionante y donde no habían muchas novedades, presentaban el nuevo Porsche Panamera Hybrid junto a las tropecientas versiones de sus deportivos que han lanzado en los últimos meses: Porsche Cayman R, 997 Carrera GTS, 997 Carrera Black Edition, etc.

Continuará...