Seguro que muchos de vosotros habéis visto, o incluso os han regalado uno de esos medidores de alcoholemia portátiles, para esas situaciones en las que te has tomado una cerveza o dos y no sabes si darías positivo o no. Y después de ver en las noticias accidentes de tráfico ocasionados por gente que iba bastante borracha, uno se imagina qué pasaría si uno de esos cacharros estuviera instalado en el coche y no arrancara si das positivo. Esa misma idea la han tenido los de la NHTSA (y millones de personas más todo sea dicho), con la diferencia de que ellos están desarrollando un sistema llamado DADSS (Driver Alcohol Detection System for Safety).

Pero también uno se pregunta si no es en cierto sentido una forma de control y pérdida de privacidad. En este sentido pienso que es un tema bastante serio, y que instalar un sistema así, aunque en contra de lo que pienso acerca del autocontrol y la privacidad personal, sería un método efectivo para evitar accidentes. Si por mi fuera cambiaría el límite de alcoholemia a 0.0, que total entre tomarme una cerveza y no tomarme ninguna me da igual.

Pero claro, ahora nos surge otra duda. Si tan sólo basta con soplar para poder arrancar el coche, cualquier amigo que no haya bebido puede arrancarlo por ti, y luego tu ya conduces. Por eso el sistema que está desarrollando la NHTSA tiene dos formas de comprobar el nivel de alcohol, y creo que una de ellas podría funcionar de manera periódica para comprobar que quien conduce vaya sobrio.

El primer método consiste en poner un dedo en un lector que, a través de espectrometría de tejidos es capaz de obtener la cantidad de alcohol en sangre que tienes. El segundo método consiste en medir el nivel de alcohol en aire, pero de una forma distinta a la que estamos acostumbrados. En el lado del conductor se instalaría un sensor de luz infrarroja analizaría a distancia la composición del aire que expulsamos, y con este análisis determinar el nivel de alcohol.

Según sus previsiones este sistema está todavía a 8-10 años de ser viable (al ritmo que avanza la tecnología quizá menos), y no quieren usar el sistema para evitar conducir borracho, sino a modo de ayuda, del mismo modo que el sensor de cambio de carril involuntario te avisa cuando pisas la linea, o el coche frena automáticamente cuando tienes el control de crucero y hay un coche delante. Tampoco quieren convertir este sistema en algo obligatorio, sino más bien como un extra de seguridad.

Sinceramente no veo que vaya a ser así. Quien se toma 4 copas y coge el coche, y además lo hace habitualmente no se va a instalar este extra. Lo veo más bien como un sistema de control de padres a hijos cuando les dejan el coche, o como algo obligatorio para todos, pero no como un extra. De todas formas, sea como extra o como obligatorio, si contribuye a salvar vidas habrá merecido la pena.

Vía: leftlanenews