
Cuando uno piensa en la marca Bentley, lo primero que le viene a la cabeza es un hombre con, al menos, sesenta primaveras (sin querer ofender a nadie), pelo canoso y piel bronceada. Es lo que tiene ser uno de los estandartes del lujo y el refinamiento, especialmente cuando hablamos de coches. Claro que si nos fijamos en la larga historia del fabricante británico, veremos que está plagada de éxitos, récords y victorias en competición, lo que demuestra que, a diferencia de Rolls-Royce, no es una marca que se conforme con ser un salón rodante para los ricos de Monte-Carlo o Marbella.
A parte de la victoria en las 24 horas de Le Mans el año 2003 con el Bentley Speed 8, la marca británica puede alardear de tener en su haber varios récords de velocidad logrados en los años 20 y 30, así como el actual récord de velocidad sobre hielo, que Juha Kankkunen se encargó de conseguir en 2007 a los mandos de un Bentley Continental GT al marcar una media de 321,6 km/h. Evidentemente, uno no puede caer nunca en el conformismo, y ésto es lo que debe haber llevado a los británicos a querer superar su propia marca con el nuevo Bentley Continental Supersports Convertible. ¿El piloto para esta ocasión? El mismo: el tetra-campeón mundial de rallys Juha Kankkunen.
Como he comentado, el coche utilizado ha sido el Bentley Continental Supersports Convertible. La razón de que hayan optado por un descapotable se me escapa, especialmente si tenemos en cuenta que ¡¡las temperaturas no subieron de -30ºC!! El “trazado” elegido ha sido una recta de 16,5 kilómetros en la costa de Finlandia, directamente sobre el Mar Báltico, en una superficie helada que contaba con un espesor de 70 centímetros. El resultado no podía haber sido mejor: Kankkunen consiguió batir la marca al llevar el Supersports Convertible hasta los 330,695 km/h de media en las dos pasadas que tuvo que recorrer (una en cada sentido) para así poder entrar en el Libro Guiness de los Récords. Prueba superada.
En palabras del propio Juha Kankkunen:
La última vez me quedé a casi nada de la marca de las 200 mph en el Continental GT. Cuando me enteré que Bentley iba a desarrollar el Supersports, estaba convencido de que lograría batir el récord otra vez con los Bentley Boys. Esta vez, con más de 600 caballos debajo del capó, el cambio Quickshift y la seguridad que ofrece la tracción a las cuatro ruedas, el Supersportos Convertible fue el coche perfecto para atacar el récord.
Las 200 mph llegaron después de recorrer 5 kilómetros sobre un manto de hielo. A partir de ahí, todo era cuestión de conseguir que no surgieran problemas en la zona de cronometraje y que la nieve se mantuviera alejada. No hay nada que supere al Bentley conduciendo a estas velocidades; las condiciones pueden ser delicadas, pero el coche responde tan bien hasta a la más ligera corrección, que en todo momento tienes la confianza necesaria para apretar incluso un poco más.
El coche, como en el anterior récord de 2007, contaba con muy pocas modificaciones respecto a un modelo de serie: las barras antivuelco, indispensables en este tipo de aventuras, los neumáticos Pirello de invierno y un paracaidas montado en el parachoques trasero fueron los únicos cambios que se introdujeron en el Bentley de Kankkunen. En la parrilla frontal, eso si, se decidió montar una placa para así reducir la entrada de aire frío (recordemos que estaban a -30ºC) al motor, con lo que se conseguía que éste pudiese trabajar en todo momento a una temperatura óptima. Lo más sorprendente de todo fue el carburante elegido para obtener el récord: bioetanol E85, y es que la relación del fabricante británico con este carburante no es nueva: toda la gama Continental está preparada para circular mediante gasolina convencional, bioetanol, o cualquier combinación de las dos.
Para celebrar la hazaña conseguida, Bentley lanzará una serie limitada de su deportivo Supersports en el Salón de Ginebra, siendo el Bentley de calle más potente de la historia, y del cual se fabricarán tan sólo 100 unidades.
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Vía: Autoblog





















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