Por esa calderilla que llevamos todos en el bolsillo han firmado Tesla y Toyota un acuerdo por el que el primero desarrollará componentes al segundo para sus futuros coches eléctricos. Parece que a Tesla le van las cosas bien, cada vez mejor, y su esfuerzo y tecnología cobra cada vez más peso y relevancia. En este caso Toyota quiere componentes para darle vida a su futuro RAV4 EV, el cual quieren tener preparado para 2012.

De momento Toyota ha demostrado buenas capacidades de innovación, así como de recursos para crear coches eléctricos muy interesantes, y creo que este acuerdo potenciará y afianzará su posición en el mercado de los eléctricos, en un momento en el que se espera mucho ajetreo (Mitsubishi MIEV, Citroën C-Zero, Peugeot iOn, Nissan Leaf, etc), y nunca está de más intentar adelantarse.

Con este acuerdo Tesla se compromete a desarrollar los siguientes componentes a Toyota: baterías de Ion-Litio de alto rendimiento, motores eléctricos, transmisiones, el sistema electrónico del coche y todo el software que usará el conjunto. Todo esto, como ya hemos dicho antes, para el futuro RAV4 EV. Pero es bastante previsible que si Toyota está contenta con el resultado se amplíe el acuerdo a distintos o futuros modelos de la marca japonesa.

Tanta diversidad de opciones será bueno, pero puede que no todo sea tan bueno como parece. De momento, en pleno siglo XXI, seguimos necesitando de adaptadores y transformadores de corriente dependiendo del país al que vayamos. Con los coches eléctricos será igual, aunque en Europa no creo que haya problemas, ya que se hará un estándar para toda la Unión, pero en otros lugares del mundo puede llegar a dar muchos problemas. Aun así, la competencia es buena para todos, ya que hará que no se duerman en los laureles e inviertan en mejorar día a día, algo que nos repercutirá en costes y en beneficios.

Vía: Autoblog