No se parece prácticamente en nada al genuino Dodge Charger salvo en sus descomunales motores y en que conserva la etiqueta de muscle car, pero hay que reconocerlo, es enormemente precioso, me encanta. Y ahora que Dodge se encuentra bajo la tutela de Fiat, el Charger recibirá un restyle que afecta de manera profunda a su parte trasera y en menor medida a la delantera.

Comenzando por delante, si os fijáis el parachoques delantero se ve modificado en su parte más baja, donde la rejilla central situada entre las antinieblas tiene una curva más acentuada hacia arriba, haciendo que parezca que el Charger te está mirando de muy mal humor. La parrilla central, si ya de por si es grande, ahora lo es más. En cuanto a la parte trasera, como veis el grupo óptico se ve unido ocupando todo el ancho del Charger, algo que me recuerda ligeramente a la parte trasera del Dodge Challenger. Para su diseño se han empleado nada más y nada menos que 164 bombillas LED.

De la parte interior no se han desvelado por el momento ninguna fotografía, aunque desde Dodge confirman que el Charger está recibiendo lo último en tecnología como por ejemplo un sistema de navegación táctil, control de crucero adaptativo o control del punto ciego. Lo mismo sucede con la motorización, aunque todo indica a que montará un V6 por un lado y un V8 por otro, que tendrán una potencia de 309c.v. y 384c.v. respectivamente. Contará además con tracción trasera de serie e integral de manera opcional.

Su lanzamiento está previsto entre finales de este año y principios del que viene, por lo que estaremos atentos a nuevas novedades e información relativa al coste que tendrá el nuevo Charger.

Vía: World Car Fans