Hoy en día, pocos deportivos pueden rivalizar con el Maserati GranTurismo en cuanto a belleza: proporciones clásicas de gran turismo, morro largo, habitáculo espacioso, y unas líneas simples pero muy, muy elegantes. No obstante, los 405 caballos con los que se ofreció inicialmente eran insuficientes para marcar realmente la diferencia en un segmento con rivales de la talla del Continental GT de Bentley. Es por eso que hace cosa de un año, los italianos lanzaban el GranTurismo S, con un V8 que pasaba de cubicar 4.2 a 4.7 litros, y una potencia que alcanzaba los 440. ¿Mejor así? Pues todavía no, debió pensar más de uno…

Estoy seguro que más de un cliente pedía una propuesta realmente deportiva y no tan aburguesada, que combinara las líneas perfectas del coupe con las prestaciones de sus primos de Maranello. Después de todo, si Maserati ha destacado por algo en su historia es por la deportividad de sus modelos. Es por todo ésto que ahora nos llega el Maserati GranTurismo MC Stradale, la versión más radical y deportiva del coupe italiano. La potencia del V8 4.7 ha sido llevada hasta los 450 caballos, aunque los cambios más significativos han ido un poco más allá, en apartados clave como las suspensiones, el chasis o la aerodinámica.

A nivel aerodinámico, el MC Stradale se ha beneficiado de la experiencia que Maserati ha obtenido con el Trofeo GranTurismo MC. Nuevos parachoques delanteros y traseros, que incluyen salidas de escapes más centradas e inspiradas en las del Ferrari 430 Scuderia, así como un pequeño alerón en la parte posterior, ayudan a incrementar el apoyo aerodinámico sin por ello tener que aumentar la resistencia al aire o drag. El resultado es un diseño que no pierde ni un ápice de la belleza del GranTurismo, con detalles de competición que no sólo ayudan a redondear una oferta verdaderamente deportiva, sino que además cumplen su función de forma eficiente.

El peso, otro de los elementos clave en el MC Stradale, se ha reducido en 110 kilos, una cifra no muy sorprendente si tenemos en cuenta que el conjunto sigue pesando sus buenos 1.770 kilos. No obstante, gracias al aumento de potencia en el motor de orígen Ferrari (y un par que ahora se sitúa en los 510 Nm), y a las mejoras aerodinámicas, el MC Stradale es el primer Maserati en romper la barrera de los 300 km/h. Desgraciadamente, el peso se deja notar bastante en las cifras de aceleración, que no bajan de 4,6 segundos para alcanzar los 100 km/h, un tiempo que rivales con muchas menos pretenciones son capaces de superar.

Para el cambio, se ha optado por un manual robotizado (como el del 430 Scuderia) que es capaz de cambiar las relaciones en unos imperceptibles 60 milisegundos. La gestión electrónica, por su parte, cuenta con los habituales modos Normal y Sport, aunque por primera vez en Maserati, tenemos a nuestro alcance un modo Race para rodar en circuito a buen ritmo. Y como prueba de que para el MC Stradale no se ha renunciado a nada en cuanto a deportividad, los asientos traseros han desaparecido, y los delanteros han dado paso a dos asientos de competición. Para los todavía más radicales, existe incluso la posibilidad de montar barras anti-vuelvo, un extintor o cinturones de seguridad con 4 puntos de anclaje.

El Maserati GranTurismo MC Stradale viene a complementar una gama que ciertamente echaba en falta una versión prestacional de verdad. Desde la discontinuidad del Maserati GranSport, ningún coupe de la marca había colmado las aspiraciones de los conductores más exigentes, ni siquiera la versión S que apareció hace cosa de un año. Claro que ahora estará por ver cuántos de estos MC Stradale realmente serán usados en circuito, como se espera de ellos, o si por contra, su hábitat natural serán las calles de Monte-Carlo o Dubai.

Vía: Maserati | Fotos: Autoblog