Una de las marcas más activas en el Salón de París ha sido sin duda Lotus. Al Elite GT y Esprit Concept, de los que ya hemos hablado, hay que sumar ahora el nuevo Lotus Elise Concept, una auténtica sorpresa que yo personalmente no esperaba. La idea de Lotus es clara: reinventarse de arriba a abajo, con una nueva gama de modelos que se situarán un escalón por encima de los actuales deportivos de Hethel. Y es que si nos fijamos en la actual gama del constructor británico, vemos que tiene muy poco que ver con lo que se está mostrando estos días en la cita parisina.

El Lotus Elise Concept nos anticipa lo que nos encontraremos en 2015, cuando le llegue la hora al actual biplaza de Lotus. Salvo que los dos cuentan con motor central, dos plazas y tracción trasera, la verdad es que ambas propuestas no podrían ser más diferentes. El nuevo Elise pierde su configuración de roadster biplaza para pasar a ser un coupe, más en sintonía con el Audi TT o el Porsche Cayman que con los habituales Ariel Atom o Caterham Seven con los que se ha estado batiendo en los circuitos de media Europa. Y es que la Lotus del mañana poco tiene que ver con la actual. Un servidor tiene la ligera impresión de que Lotus, de alguna forma, le ha girado la espalda a los clientes más fieles, para pasar a ofrecer propuestas menos radicales y más aptas para el día a día, lo que, evidentemente, le abrirá las puertas a un mercado mucho más amplio.

He de decir, no obstante, que aunque soy un gran fan del actual Elise/Exige, lo que Lotus ha presentado en París tampoco me desagrada. Pensado como el Lotus más básico, algo así como el Cayman para los británicos, el Elise crecerá tanto en tamaño como en peso, dejando la báscula en 1.095 kilos. Para compensar esos 200 kilos que pesa de más respecto de la actual generación del Elise, Lotus equipará un motor turbo de cuatro cilindros, con dos litros de cilindrada y una potencia en torno a los 320 caballos. Eso le permitiría acelerar de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 270 km/h.

Aunque el nuevo Lotus Elise se ofrecerá con un cambio manual de seis relaciones, opcionalmente se podrá montar un cambio de doble embrague con siete relaciones. Otras innovaciones que estarán presentes en el pequeño deportivo británica es la tecnología start/stop, gracias a la cual las emisiones se verán reducidas hasta unos más que reseñables 150 g/km, niveles que hoy en día encontramos en cualquier compacto del mercado.

Mucho me da a mi que Lotus perderá parte de su esencia con este cambio. Cierto es que la propuesta destaca en muchos aspectos, y que cuenta con todos los ingredientes para convertirse en un éxito comercial, pero cuando una marca empieza a compensar aumentos de peso con más y más potencia, algo se queda por el camino. Mirad, si no, el BMW M3: entre el primero y el actual hay 4 cilindros de más, 300 kilos extras, y unas sensaciones al volante que poco tienen que ver entre ellas. El actual Elise es un gran coche. Un deportivo genial, de hecho. El Elise que nos espera en 2015 probablemente también lo será, pero a buen seguro algo se habrá quedado en el camino. Y con una marca que siempre ha defendido la ligereza y el less is more ante todo, es para empezar a preocuparse. Será que en el fondo me gusta demasiado el actual Elise…

La producción no se espera hasta principios de 2015, empezando su comercialización pocos meses después. ¿El precio? Según Lotus, su precio estimado rondará los 40.000 €. Si eso es verdad (con tanta fibra de carbono como veo en el concept, la verdad es que lo dudo), el Elise se convertirá en un juguete al alcance de todo el mundo, lo que probablemente satisfaga a los responsables de la marca, aunque mucho me temo que será a cuenta de lo que ha hecho tan popular la actual generación.

Vía: Lotus | Fotos: Carscoop