Hoy hablaremos sobre la época de los años 80, una época dorada para la Fórmula 1, y donde surgieron grandes nombres como Alan Jones, Keke Rosberg, Alain Prost, Niki Lauda, Ayrton Senna o Nelson Piquet.

A finales de los 70 vimos los inicios del turbo de la mano de Renault, unos inicios no muy esperanzadores, pero no así en los años 80, donde los motores turbo empezaron a ganar títulos, a ser montados en la mayoría de los coches y donde a finales de la década fueron prohibidos por la FIA.

Williams iniciaba la época ochentera haciéndose con el campeonato de constructores, gracias a Alan Jones que de esta manera se hacía también con el campeonato de pilotos, y donde Renault se ganaba tres carreras y de esta manera se podía observar el progreso de sus motores turbo.

Al año siguiente, Williams y Brabham, las dos escuderías más fuertes, se ven superadas por varios ocasiones por los Ferrari y los McLaren, de Gilles Villeneuve y John Watson, batiendo también en alguna carrera a los veloces Ligier y Renault, Watson consiguió terminar con su McLaren en la sexta posición de constructores mientras que Gilles con una victoria más que el inglés acabó en séptimo lugar.

Pero aunque la superioridad de Williams y Brabham se veía amenazada por los Ferrari, McLaren, Renault y Ligier, esto no impidió que la escudería inglesa Brabham, su BT49C y Nelson Piquet, se alzaran con el campeonato de constructores y pilotos.

En 1982 el turbo se instala en el motor de varios equipos de la Fórmula 1, Toleman fue el primero en sobrealimentar su propulsor, le siguieron Ferrari, Brabham y Alfa Romeo, ese mismo año el 13 de Junio, Nelson Piquet al volante de un Brabham-BMW gana el GP de Canadá, de esta manera un coche con motor turbo se hacía con una victoria.

Lamentablemente el mismo año que se introducían los motores turbo en la competición, el 8 de Mayo de ese mismo año, en Zolder, Bélgica, se producía el fatal accidente que acabaría con la vida de Gilles Villeneuve, cuando este en la tanda de entrenamientos no pudo esquivar un coche lento y acabó embistiéndolo y acabando de la manera más trágica.

Ese año, Keke Rosberg se hacía con el campeonato de pilotos con un TAG Williams Team, y Ferrari se llevaba el campeonato de Constructores.

En 1983 Nelson Piquet conseguía el titulo mundial de pilotos con un Fila Spot Brabham, pero Ferrari volvía a llevarse el mundial de Constructores, demostrando de esta manera que la pareja de pilotos formada por René Arnoux y Patrick Tambay no acaba de cuajar y no daban los resultados deseados.

Este año nos dejó un record que sigue vigente, el piloto de McLaren John Watson conseguía realizar la mayor remontada vista en la Fórmula 1, donde saliendo desde la 22º posición, el inglés acabó en lo más alto de podio de la carrera que se disputo en el circuito americano de Detroit.

De esta manera Watson conseguía un record pero también se convertía en la última carrera que veía a un McLaren alzarse con la victoria, para la cual nos debemos trasladar hasta 1984, donde todos los coches eran propulsado por motores sobrealimentados, el turbo se había impuesto en la Fórmula 1 y donde la escudería inglesa se hizo con 12 de los 16 Grandes Premios que se realizaron, de esta manera tan aplastante McLaren y Niki Lauda se hicieron con el mundial de pilotos y constructores.

En 1985, Marlboro McLaren internacional se volvió hacer con el campeonato de constructores y con el de pilotos, pero fue Alain Prost que se llevó el mundial de pilotos, mientras que su compañero de equipo, Niki Lauda terminaba en la novena posición, Nigel Mansell, Ayrton Senna y Michele Alboreto, conseguían sus primeras victorias durante esta temporada.

Al año siguiente, Nelson Piquet, Ayrton Senna, Nigel Mansel y Alain Prost se disputaban el campeonato pero a falta de una carrera, Mansell con cinco victoria, era el máximo favorito para convertirse en campeón, esto fue así hasta la mitad de la carrea donde el inglés sufrió un problemas con sus neumáticos provocándole el abandono, Alain Prost que había pinchado vueltas atrás y estaba muy retrasado, fue ganando posiciones que consiguió ponerse en cabeza y ganar el GP de Australia y el campeonato de pilotos.

En 1987 McLaren y Lotus parecían ser los que se llevarían el gato al agua y se harían con el mundial, pero carrera tras carrera Williams fue avanzando y consiguió hacerse con el campeonato de constructores y Nelson Piquet con el de pilotos.

La unión entre McLaren y Honda en 1988 trajo una temporada casi perfecta para la escudería, ya que estos se hicieron con 15 de las 16 carreras del campeonato, consiguiendo de esta manera el título de constructores y Ayrton Senna su primer título mundial de pilotos.

De esta manera el MP4/4 de McLaren se consideró como uno de los mejores coches que han pasado por la competición, la cual sufriría un cambio importante de cara a la temporada siguiente, la FIA anunciaba que este había sido el último año de los motores turbo.

En 1989 el equipo Honda Marlboro McLaren volvía hacerse con el mundial de constructores, pero esta vez era Alain Prost quien se llevaba el título de pilotos, quien se convertía en tricampeón de la Fórmula 1, y acababa una década en la que muchos expertos y aficionados consideran como la época dorada de la competición.