Dos nuevos modelos de la casa de Ingoldstadt, nada que ver el uno con el otro, ya que mientras uno es garra, potencia, agresividad, competitividad, el otro derrocha de todo lo contrario: eficiencia, economía, urbano. Son dos polos dentro de una misma casa, diferentes pero a la vez unidos al igual que están los aros de Audi, y ambos han estado juntos en una presentación privada a la que nuestro compañero Andrés Cainzos tuvo el placer de asistir.

El sitio elegido para la ocasión no podía ser más espectacular y bello, el Museum of Modern Art Salzburg Mönchsberg, en la ciudad de Salzburgo, en Austria. Allí se presentaba ante un público selecto por un lado al Audi A1 con el paquete Competition Kit, modelo del que si hacéis memoria recordaréis que fue una de las preparación que Audi se llevo en mayo al Wörthesee Tour junto con otras seis preparaciones.

Por otro lado podéis ver al espectacular y recién estrenado Audi R8 GT. Una preparación propia de Audi sobre su superdeportivo que eleva aun más, por sino fuera poco, el rendimiento y exclusividad de esta belleza. Su motor V10 FSI de 5.200c.c. que desarrolla 560c.v. lo avalan para poder luchar con coches de la talla del Ferrari 458 Italia o del mismísimo Lexus LF-A.

En el fondo yo creo que tiene que asustar a cualquier marca que alguien que lanza su primer superdeportivo haya arrasado, e intente arrasar aun más con evoluciones como estas. Aunque quizás tampoco debiera sorprendernos tanto si nos fijamos en que Audi, y lógicamente todo el grupo VAG, han tenido mucho que ver en la creación del superdeportivo más rápido y codiciado de la historia: el Bugatti Veyron.