BMW Musem, 1 julio a las 20:00h, un ambiente intimista perfecto para desvelar uno de esos proyectos que deberán cambiar el rumbo de una gran empresa. Ayer noche fueron desvelados los primeros bocetos del 2013 BMW MCV -MegaCity Vehicle-.

Adrian Von Hooydonk, reciente cabeza de diseño del grupo BMW, ha sido el encargado de introducir los futuros rasgos del que, anunció, será el próximo vehículo premium y sub-marca dentro del seno de BMW. El inminente MCV será una de las piedras angulares del futuro económico de la empresa bávara. Son tiempos de cambios bruscos en una industria tradicionalmente estancada en un mismo producto. Los próximos años serán cruciales para que las empresas del sector reposicionen su producto hacia el uso de energías alternativas, con peligro de desaparición para los que no sepan anticiparse a las futuras demandas del mercado.

El proyecto Megacity llevará como máxima la sostenibilidad global. Desde el proceso de producción hasta el reciclaje del todos los componenetes al final de su vida comercial. Los tres pilares fundamentales que BMW -anunciaba orgullosa- tendrá en cuenta para su desarrollo y producción serán: ecología, eficiencia económica y compatibilidad social.

Todavía no hemos hablado de su diseño. Acorde con la filosofía de la marca -y a pesar de ser una submarca- el MCV tendrá el aspecto y las cualidades de conducción que se esperan de la empresa alemana, lo que no comprometerá su seguridad ni eficiencia. Contará con una posición de conducción elevada -según la marca porque inspira seguridad- para que los potenciales clientes lo puedan asociar rápidamente a su concepto de urbanita eco. La parte más complicada era decidir si incluirá algunos elementos icónicos de BMW en el MCV, algo que se ha rechazado con el objetivo de no dispersar la imagen percibida de los bávaros. Por contrapartida, se introducirán nuevos elementos de diseño que identifiquen al nuevo modelo como submarca que ya veremos cómo evolucionan.

El posicionamiento del MCV será clave en su futuro. Se espera que los vehículos eléctricos se introduzcan en el mercado en un formato pequeño, con autonomía suficiente para moverse sin problemas por ciudad -adaptando las limitaciones de las baterías actuales al uso urbano, por ser viajes de corto recorrido-. La baza de BMW con el Megacity será un posicionamiento superior en cuanto a calidad y prestaciones -muy limitadas en otros conceptos de la competencia-, con una batería que permitirá recorrer 200km sin recargar, hasta una velocidad máxima de 150 km/h -muy decente para para un modelo que no saldrá de calles con límites de 50 km/h-. Desde BMW afirman que la aparente reducida autonomía no será un problema para potenciales clientes de grandes ciudades que no conducen más de 50km diarios, evitando tener que recargar cada día -al menos, eso han concluido en las pruebas hechas con el MINI E en algunas grandes ciudades-.

Será lanzado al mercado en formato dos puertas y cuatro asientos con un tamaño de 3.9 metros. El objetivo será el de incorporar a la gama versiones de cuatro puertas -cinco plazas-, y de dos puertas -dos plazas-, por supuesto con un tamaño ampliado y reducido respectivamente.

Todavía un concepto, el MCV tendrá que resolver su posicionamiento y diseño final de una forma heroica si quiere conquistar el mercado -recordemos que el A1 ya está conquistando la ciudad, con futuras versiones eléctricas a la vista-, con la ventaja de tener al mercado listo para convertir en icono "eco-premium" este nuevo producto. Solo falta que BMW no meta la pata -pocas veces lo hace- porque solo tendrá una oportunidad.

El MCV concept mostrará su imagen final en el Salón de Frankfurt del año próximo. Hasta entonces, poco a poco se irán desvelando los pasos que los bávaros vayan dando en esta línea.

Vía: BMW Blog