Dura es la guerra a la que juegan los alemanes de BMW y Audi desde hace tiempo, con alguna incursión de Subaru e incluso Bentley entre ambos. Añadiendo fuego a las brasas de un asador que se estaba apagando, Lexus irrumpe en el mercado con una campaña publicitaria que ataca directamente a uno de los puntos débiles de la familia alemana: el equipamiento opcional.

Todos sabemos que es habitual en la política de marketing de las empresas alemanas -en general- aquello de equipar a sus modelos con todo el equipamiento de seguridad de serie pero dejando la parte de confort en la lista de extras, junto con una valoración económica que poco tiene que ver con el precio real del artículo opcional en cuestión, sino en lo que el cliente esté dispuesto a pagar por el. Con toda la gracia, un vehículo cualquiera de la gama de BMW, Mercedes o Audi fácilmente puede doblar su precio si nos ponemos sibaritas rellenando los cuadraditos en blanco del catálogo. Por otra parte, tenemos al equipo japonés que juega a vendernos el pack completo, sin complicaciones ni sorpresas y punto. De esta forma, consiguen abaratar el coste del producto -ya que todos los modelos que vendan lo montarán de serie- y arañar ventas con una mucho mejor relación precio/equipamiento.

Con otro "diagrama" de estos, se pondría de manifiesto que para la mayoría de compradores, el equipamiento básico o habitual es más que suficiente para satisfacer sus necesidades, pero tengamos en cuenta que si queremos acceder a las últimas novedades nunca nos defraudará la carísima lista de extras alemana y no siempre presente en la completa pero cerrada lista japonesa. Curioso, pero el saber que es posible -aunque la inmensa mayoría no pague por ello- puede ser suficiente para hacernos decantar por una marca, y aquí los alemanes tienen una ventaja oculta en aquello de que "es importante serlo y parecerlo".

Vía: BMW Blog