Después de que la marca pasara por tantas manos, la fallida compra del grupo por BMW, pasando por Ford y ahora que la marca es propiedad del gigante indio TATA, quién se lo iba a decir a los Sir ingleses, una colonia controla a marcas tan míticas como esta o incluso Jaguar.

Bueno pues uno de los modelos más emblemáticos y que realmente fue el primer precursor en unir lujo y campo, es el Range Rover. 3 generaciones, la última con reinterpretación por en medio han pasado por el mercado siendo la primera classic, la que alargó su andadura comercial más allá del año 1994 dejando una estampa sonora muy peculiar con su V8.

De 1994 a 2001 pasó la generación quizás más anodina en cuanto diseño (fruto de los años 90) aunque su versión Vogue, si que era un ejemplo de como integrar lujo y campo. Más allá nos encontramos ante la actual generación en 2001, (con versión sport en 2005) con motores compartidos con Jaguar donde destaca el V8 supercharged compartido con el XFR que lanza el elevado peso del todoterreno con una rapidez inusitada, (6,2 segundos para el 0-100 km/h). Detalles de equipamiento como suspensiones regulables, los mejores cueros, el cuadro de instrumentos totalmente digital, o un sistema parecido al Dual view de Mercedes que permite dos visiones diferentes para el conductor o pasajero

Pero todo este refinamiento no deja lado a su carácter todoterreno por lo que rigidez, sus bloqueos de diferencial en cada eje y central o la caja de reductora automática nunca han faltado para que su comportamiento por el campo sea intachable. Por ello más que a rivales como un Q7 de Audi o un X5, pasando por un Clase M, su competencia son todoterrenos más puros, como el Land Cruiser 200 de Toyota, al que supera en precio (e imagen), un RR puede costar hasta 137.000€. Un modelo con historia y futuro que ha sido precursor de un segmento tan de moda estos días