La próxima generación del BMW X3 comienza a destaparse poco a poco. Esta vez nos quedamos con la primera imagen que se ha desvelado de su interior. No se trata de una fotografía al uso, pero sí el primer boceto definitivo de lo que será la versión de producción.

A pesar de que el exterior del SUV medio de BMW ha sido diseñado pensando en USA y en agradar a todo el mundo -esto es: sin arriesgar en diseño- el interior ha sido cosa de Europa. Diseñado desde Munich por Ulrich Ströhle, los trazos interiores guardan una intensa relación con lo que hemos podido ver en el nuevo Serie 5 GT, Serie 5 y Serie 7. Los paneles de las puertas, sin embargo, nos recuerdan a los estrenados por el X1, modelo con el que también comparte otros elementos externos, como los retrovisores.

Los acabados de la aún presente generación constituyen el único punto negro que siempre se le había achacado al modelo. La edición de 2004 ni siquiera contaba con paneles de las puertas tapizados, el plástico negro campaba a sus anchas, y sin reposabrazos central su lugar quedaba ocupado por un vetusto hueco portaobjetos a la vista. Con la actualización de 2007, el X3 subsanó alguno de sus puntos flacos. Un volante con mejor tacto, tapizados en las puertas, acabados plásticos de mayor calidad, inserciones en el salpicadero fueron algunas de las necesarias mejoras acometidas.

A pesar de esto, el X3 no llegó a subsanar una de sus mayores lacras en cuanto a tecnología. Por algún motivo que desconozco, este SUV nació con el mismo climatizador monozona que estrenó el Serie 3 en 1998 (!) y nunca fue reemplazado. Lo mismo ocurre con su navegador, basado en los obsoletos modelos que usaban los Serie 5 de un par de generaciones atrás, en la época pre-iDrive. Entiendo que gestando este modelo durante 2001 y con dudas acerca de su aceptación no incorporasen las últimas novedades en el SUV, pero ya en 2010 y todavía sin actualizar empieza a ser un crimen. Sin embargo, y rompiendo una lanza en favor del X3 que se despide, siempre admiré este modelo por contar con algunos de los mejores elementos de diseño de BMW en los últimos 10 años. En concreto, hablo de los tiradores de las puertas. Esos bastones que recorren las puertas en diagonal atravesando los reposabrazos son un diseño único en el sector y dan un toque deportivo y moderno al interior. El segundo elemento extraordinario oculto en su anticuado interior son los relojes del tacómetro. Tan solo compartidos (más bien heredados) con el Z4 de anterior generación, constituyen los únicos relojes con agujas perfiladas en la historia reciente de BMW -con permiso del Z8- y una vía de escape a los sobrios relojes que utiliza habitualmente -aún hoy en día-.

Sin embargo, a pesar de que los tiradores modernistas -inspirados en el primer X5- pretendieron ser una clave en el diseño a seguir por BMW -recodemos el Serie 5 de 2003 y el Serie 1, modelos que sucedieron al X3- fueron rechazados por un estilo más convencional que podemos ver hoy en día en los nuevos Serie 5 y 7, adoptando incluso la opción de VAG de no incluir un tirador diagonal en la puerta del conductor, algo que para mi supuso un sacrificio en diseño innecesario e injustificado. Pues bien, y llegando al hilo que nos trajo a este post, el inminente X3 dejará marchar su tiradores objeto-de-diseño por otros convencionales y al estilo VAG como antes mencioné. Sin embargo, sus acabados se esperan estén a la altura de los fuera de serie que incluyen el Serie 5 y Serie 7 de serie -valga la redundancia-, incorporando la última versión del iDrive, conexión USB, disco duro de 20GB, HUD, freno de mano eléctrico y demás novedades.

Como última nota, me gustaría mencionar que el patrón de estilo que utilizan en BMW para diseñar sus interiores en esta época, incluído este X3, parte del que inició el primer X5 en su día con un salpicadero distribuido en distintos niveles horizontales. Esquemas que quedaron en reposo hasta que fueron rescatados por Bangle y equipo con el Serie 7.

Vía: BMW Blog